—Criatura, soy un ranger, claro que no me voy a equivocar con mis presentimientos.
Dijo riéndose, dándole un suave beso en la mejilla, que nunca dude ella.
—Lo noto, y mis presentimientos no me suelen fallar.
Dijo asintiendo levemente, acariciando el cabello de la cantante, le hacía increíblemente feliz tenerla cerca.
—Pajarito...gracias, no hay mejor persona en este cosmos que tú como para ser madre.
Dijo riéndose levemente, ahora tomando a la cantante por las mejillas, mirándola a los ojos.
Su sonrisa de tiburón solo se ampliaba al tenerla cerca, dándole ahora un abrazo fuerte.
—Voy a tener otra oportunidad...
Dijo susurrando, no solía hablar de todo lo que perdió.
—Canta cuanto quieras, yo te voy a escuchar todo este rato.
Y es que no miente, tener a la cantante más famosa del cosmos entre sus brazos, pidiendo besos como pago, era algo tan...bonito para el.
Los pasos de baile eran más íntimos que cualquier otra cosa, como un baile
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—Bueno, ese precio me gusta pagarlo.
Asintió levemente mientras bailaba , que tampoco era mucho de un baile, sino pasos lentos el uno con el otro, pero la intimidad entre ambos era lo importante.
—Oh, Robin la cantante, cobrando a un frejolero fan, lo que hay que ver y oír...
Dijo riéndose, aún bailando con la contraria entre sus brazos, cómodo.
Presionaba levemente, su rostro estaba mostrando curiosidad, la chica quería más.
Su mirada se dirigiría a un lugar más...escondido, luego a la joven, intentando comunicarle la idea.
—Algo me llega de sonar de algun tiroteo de bar en el que la frejolera IPC dió guerra.
Manos iban a la cintura ajena, incluso brazos para abrazarla por completo.
—Pero sigue cantando, pajarito.
Mostraba sus dientes afilados, le agradaba saber que la chica tampoco era inmutable, su pierna seguía subiendo, cuidadosamente.
Así miraba como poco a poco se ponía roja.