@TarotIdol Estás siendo tonta. —Apuntaría sin reparos, amagando una sonrisa o más bien, buscando reprimirla.— Aunque es... adorable.
—No obstante, la rubia se tomaría la molestia de contestar aquella pregunta.—
Aún hace bastante calor, ¿no crees? Y pensar que falta poco para que >
@TarotIdol Pff...
—Nuevamente la rubia se vería incapaz de contener la risa, aunque buscaría cubrir su boca con su mano para al menos apaciguarla.—
¿Qué fue todo eso, Nozomi?
@TarotIdol —Por unos segundos se quedó en silencio, tratando de procesar lo que pronunció contraria. Intentó contener la risa, pero al ser incapaz de comprenderle, no pudo evitarlo.—
¿Decías?
—Inquirió nuevamente, mirándole con cierto interés.—
@TarotIdol < labios luego de saborear el mismo.—
¡Delicioso!
—El cambio había sido drástico, ahora los ojos de la rubia brillaban y sus mejillas se encontraban ligeramente pigmentadas de rojo.—
Definitivamente fue una buena elección, felicidades, Nozomi~.
@TarotIdol Hmmph.
—Sus parpados bajaron en una mirada recelosa hacia su compañía, aunque finalmente decidió en última instancia dejarlo pasar, seguido de un suspiro. Sin embargo, la cucharada que le ofrecía Nozomi, le tomó por sorpresa, y debido a esta, recibió el postre. Relamió sus >
@TarotIdol < entre los asuntos y responsabilidades pendientes, la voz de Nozomi surgió efecto, haciéndole espabilar como resultado. Parpadeó confusa y algo sorprendida, mientras era consciente de lo sucedido. Terminó por reírse de sí misma.—
Lo lamento, Nozomi. ¿Qué decías?
—Sus >
@TarotIdol —Ay. No aguantó las ganas y terminó por abrazar con fuerza a la contraria.—
¡Feliz cumpleaños! ¿Sabes que te quiero mucho, no es así?
No soy buena en estas cosas, pero quiero que lo sepas.
@TarotIdol < alertarla.—
¿E-eh?
—Tartamudeó y bajó la mirada, pero debido a que la contraria ocultaba su rostro, no pudo obtener alguna pista.
....¿Acaso estaba bromeando con ella? No sería nada raro.—
Nozomi...
—Diría con cautela. Temía reaccionar y luego ser objeto de sus burlas.—
@TarotIdol —Que dijese que todo estaba bien, le aliviaba. Pensaba que quizá la contraria se encontraba desanimada o se sentía sola así que simplemente quería asegurarse. Suspiró.—
Si todo está perfecto, así es.
—Sonrió débilmente, sin embargo las palabras de la contraria volvieron a >
@TarotIdol < cuanto cayó en cuenta sobre lo que se refería la contraria al otro lado del teléfono.
En segundos ya estaba corriendo a abrir la puerta de su casa y ver a la joven allí.
Le miró con sorpresa, aún con el teléfono en su oído.—
@TarotIdol ¿Cómo que te encuentras afuera?
—Preguntó de vuelta, mientras se levantaba del suelo y fingía que lo que sucedió nunca pasó. Zurda acariciaba su propia cabeza, justo en el lugar donde se había golpeado.—
Uhn, sí, estoy bien-- ¿Estás afuera?
—Abrió los ojos como platos en >
@TarotIdol < sorpresas vendrían a arruinarlo todo. Sin embargo, con el paso del tiempo había aprendido a valorar esas sorpresas y a sobrellevarlas de una buena manera.
Esbozó una pequeña sonrisa. Por ejemplo, ese tipo de sorpresas le gustaban.—
Y a todo esto, ¿por qué la repentina >
@TarotIdol < algo le sucedió a la de cabellos morados?
Se enderezó rápidamente en su cama y procedió a abandonar la misma, pero con la rapidez, sus piernas se enredaron en las sábanas, provocándole que cayese al suelo. Emitiría un quejido por el dolor. Al menos aún tenía el móvil en su >