quebró una ventana para entrar en un edificio, salió por otra sosteniendo al francotirador y, habiendo alcanzado más altura, se precipitó de nuevo contra el pavimento.
Su ceño se fruncía a medida que vista continuaba vagando por la zona, realizando un intenso estudio de la misma sin intención de responder a la cuestión planteada.
Y fue cuando Anakin decidió a abrir la boca que se quebró la robusta barrera del sonido apenas unos milisegundos
Si bien sus pasos frenaron del mismo modo, le costó un par de segundos más con tal de que su figura yaciera al lado de la adversa.
"¿Por qué?"
Aún habiendo formulado la pregunta, no pudo evitar levantar la mano y comprobar la hora en su reloj de muñeca.
Existía un dolor ensordecido por la ira, una emoción tan fuerte que le instó a actuar poco después del shock inicial.
Tal y como si Bruce hubiese desaparecido de su vera, alzó el vuelo en la dirección de la que provenía la bala a gran velocidad.
Lo siguiente fue muy rápido:
Chasqueó sinhueso contra su paladar en un gesto sutil y, sobre todo, silencioso. Y propias manos se enlazaron tras su espalda, cómodamente, conforme su paso se ralentizaba hasta frenar totalmente el mismo.
Ocelos barrieron con lentitud derredores, curioso.
——— Deberías irte.
"No pareces alguien que no piense en nada."
Por supuesto, sus pasos serían perseguidos de inmediato por el hombre, con las manos en los bolsillos. En algún momento tendría que sacar conversación con él.
"¿Y tú?"
No se inmuta apenas al recibir tal respuesta fisiológica de su parte, porque está acostumbrado. De hecho, esperaba algo mucho más violento.
"¿En qué piensas?"
Huh.
No demora en quebrar el contacto: el gesto con el que se aparta es ágil, pero que desprende una especie de hostilidad innata. Espalda, además, pierde su apoyo en el muro que aguantaba su peso.
——— ¿Te aburres?
Siempre ha sido igual de alto. Quizá nunca se ha fijado lo suficiente en él.
Frunce el ceño, y con una mano le agarra de la muñeca y le aleja el pulgar.
Brazos yacían cruzados por encima de su pecho, viendo la vida pasar. Hasta que la vida le puso por delante a tan curioso sujeto.
De no mirar a nada en concreto, acabó enfocándose única y exclusivamente en el muchacho.
@T0KY0DRR1FT ——— Para qué.
El gesto en sí era natural, claro. Lo que confundía al muchacho era el contexto: el por qué y su propósito.
No era difícil deducir que le faltaba cierto contacto humano.
Parpadea, parpadea.
Parpadea, parpadea, parpadea. Luego vuelve a fruncir el ceño e inclina testa, solo para ella misma repetir el gesto.
—————. . . ¿Qué?