CHAU CHOLO ❤️🙏
Hoy Mar del Plata perdió mucho más que un periodista. Perdimos una voz, una mirada, un compañero de la calle, un hombre que supo hacer del periodismo una forma de estar cerca de la gente. Hoy se fue el Cholo, pero se queda con nosotros para siempre.
Tandilense de nacimiento, su alma encontró hogar definitivo en Mar del Plata, ciudad que lo abrazó y a la que él devolvió cada gesto con trabajo, compromiso y amor. Desde chico entendió el valor del esfuerzo: fue lustrabotas, canillita, peón… y en cada paso, fue sembrando respeto y humildad. Tal vez por eso, cuando agarró por primera vez un grabador o un micrófono, ya sabía que la clave no era solo informar, sino escuchar y caminar al lado de la gente.
Durante más de seis décadas, el Cholo estuvo donde había que estar: en la calle, en los barrios, en las elecciones, en la cancha, en los medios. Su presencia en Canal 8, Canal 10, LU6, el diario El Atlántico y tantos otros espacios marcó un estilo: sobrio, respetuoso, cálido. Era un periodista que no levantaba la voz para hacerse notar; lo hacía con su coherencia, su trabajo y su ética intacta hasta el final.
Era imposible no querer al Cholo. Con su grabador en mano, su sonrisa amable y ese andar sereno, era parte del paisaje marplatense. Todos lo conocían. Todos lo respetaban. Todos lo escuchaban. Fue testigo y cronista de la historia local, cubrió cada elección desde 1958 y supo narrar no solo los hechos, sino el alma de una ciudad que lo sentía propio.
Pero detrás del periodista incansable, estaba también el hombre de familia. El padre orgulloso de Ariel, el esposo de Isabel, el abuelo presente. Su mayor título no se lo dio ninguna institución ni canal, sino la vida misma: ser el Cholo de la ciudad.
Hace poco, en una de sus últimas entrevistas, dijo: “El periodismo ha sido mi vida… pero no fue más que mi familia”. Esa frase lo resume todo. Porque el Cholo no se definía solo por su oficio, sino por su humanidad.
Hoy Mar del Plata está de luto. Las calles parecen más silenciosas, los micrófonos más tristes. Pero también hay gratitud. Porque no todos los días se despide a alguien que supo dejar huella sin hacer ruido, que caminó con los pies en la tierra y el corazón en la mano.
Gracias, Cholo. Gracias por cada palabra justa, cada cobertura generosa, cada saludo sincero.
Gracias por tus charlas en la boletería del Teatro Colón y tus consejos cuando decidí incursionar en política.
Gracias por enseñarnos que se puede ejercer el periodismo con dignidad, sin gritos ni escándalos, y con el alma puesta en cada historia contada.
Te vamos a extrañar. Pero también te vamos a recordar. Porque vos ya sos parte de la historia grande de esta ciudad. Porque cada vez que veamos un grabador, una libreta o un noticiero de verdad, ahí vas a estar vos.
Hasta siempre, querido Cholo.
@PabloSantinJSHG@charlywalker Estoy esperando hace más un año tus demandas. Done usarías los aportes de los trabajadores para pagar despidos caprichosos y por no contestar a en términos reclamos( saludos de Ruben) Con todos los millones que tirasteis en tus estupideces, podrías haber dado mejores servicios 😘