A los que votaron por Abelardo de la Espriella: ya es hora de dejar el miedo a admitir lo que eligieron. No votaron por un líder, votaron por un personaje de televisión que refleja exactamente lo que ustedes son: el machismo rancio, el arribismo, la indiferencia ante el maltrato animal y la urgencia de destruir lo que queda de este país solo por dinero. No se engañen más: su voto no fue por la patria, fue un aplauso a todo lo que nos tiene hundidos en la miseria moral y ambiental.