Uno llega a una edad donde ya no quiere volver a escuchar un “te mereces a alguien mejor”; solo quiere escuchar un “quiero amarte, cuidarte y trabajar en nosotros para ser mejor para ti”.
Vi a una chica salir del trabajo y su novio la esperaba con un café caliente. Me quede pensando en lo valioso que es eso, cuidar al otro en los pequeños gestos sin que haga falta una razón especial.