Cómplices
Otra vez la policía mirando hacia otro lado mientras un ultraderechista se salta la ley con total impunidad.
Cinco advertencias, cero detenciones.
Si en lugar de una bandera española llevara una palestina, estaría esposado en el suelo.
Pero aquí el fascismo se disfraza de periodismo o de política, y el poder le abre paso.
El problema no es Vito: es un Estado que tolera el fascismo y castiga la disidencia.