"Tú has venido aquí a ponerte las rodilleras."
"¿De qué color has traído la ropa interior hoy?"
Le tiembla la voz pero saca la valentía suficiente para contar las humillaciones a las que la sometía Rubiales delante de jugadores famosos, que —por cierto— nunca dijeron nada.
“La felicidad, como el amor, vendrá si tiene que venir y si no, que la zurzan, porque tampoco es imprescindible. Para mí lo imprescindible es la serenidad".
Antonio Gala