susurro ahogado por el fluido ferroso que arrastra una humillación profunda y un sufrimiento absoluto—. Por favor... detente... Terminalo de una vez... Acabalo ya.
───── Los temblores del cuerpo y el frío de la agonía actúan como un disparador perverso. De pronto, la oscuridad que lo rodea se vuelve idéntica a la de su infancia; la misma impotencia, el mismo desamparo de cuando era apenas un niño atrapado en garras ajenas, siendo
⠀⠀
Benjamin sacó más de sus cuchillas, usa la que había sacado y de igual modo se la clava muy cerca de la nuca, no tiene ningún tipo de remordimiento.
Verle sufrir y sangrar de esa manera es tan macabramente ( https://t.co/gMI26DpeUS )
⠀⠀
fusiona con las cicatrices viejas, anulando cualquier atisbo de sofisticación o intelecto. Ya no es el hombre que domina las situaciones; es ese chico indefenso sangrando en la oscuridad.─────
ᅠᅠᅠᅠᅠᅠBasta... —consigue articular en un hilo de voz quebrado, un
ᅠᅠᅠᅠᅠᅠ¿Peligro? —repitió con una voz que arrastraba un matiz pausado, gélido y arrullador a la vez, casi como un susurro que pretendía no quebrar la quietud de la noche—. Una perspectiva bastante audaz para alguien que camina sola a estas horas.
───── Una sutil, casi imperceptible curva ladeó la comisura de sus labios ante la audacia de aquellas palabras. No era común que alguien arrinconado en la penumbra de una callejuela desierta respondiera con semejante temple, mucho menos sugiriendo que el peligro no la
La noche, momento en que simplemente vaga por ahí sin mucho que hacer.
No era distinta esta ocasión, ¿Por qué lo sería?
. . . ¿Oh?
Paso tranquilo cesa, en tanto percibe la atención puesta sobre sí de pronto, pudo sentirla desde antes incluso que estuviesen muy cerca uno del(+)
acechaba a ella, sino a él. Aquellos zafiros brillantes que lo escaneaban con fijeza no transmitían el pánico habitual de una víctima; reflejaban algo mucho más interesante. Una confianza que, lejos de intimidarlo, encendió una fría chispa de curiosidad en su interior.
───── El silencio en el despacho es de esos que pesan, interrumpido solo por el sordo pasar de las hojas de un informe que, a esas alturas de la noche, ya parece interminable. Vance se afloja un poco el nudo de la corbata, recostándose contra el respaldo de su asiento ›
tan característica, aunque hay un matiz de genuina curiosidad en su postura al acomodarse el saco. ─────
ᅠᅠᅠᅠᅠᅠPensé que ya no quedaba nadie a esta hora —comenta, con esa voz pausada y profunda que no trasluce demasiadas emociones, pero
estar en este sitio. . . Más para una fémina. —soltó con una veta de ironía, deteniéndose a una distancia prudencial pero sosteniéndole la mirada fija, esperando a ver cómo reaccionaba ante la interrupción. ─────
───── El frío de la noche calaba hondo, pero fue el cambio abrupto en la atmósfera lo que hizo que se detuviera en seco. No había nadie más en esa callejuela oscura, excepto por esa chica de cabello oscuro que parecía fundirse con las sombras del callejón. Bastó una sola
curiosidad —o la pura osadía— pudo más.
Soltando un suspiro que se transformó en vaho por el frío, dio un par de pasos hacia ella, rompiendo el silencio sepulcral del lugar mientras metía las manos en los bolsillos. ─────
ᅠᅠᅠᅠᅠᅠ@MERMAIDOFPRMISE Es peligroso