Hace un año no sabía prácticamente nada sobre inversión.
Empecé con un roboadvisor, cometí errores, dudé muchas veces y seguí aprendiendo.
Hoy también tengo un fondo y continúo formándome.
En esta cuenta comparto todo lo que aprendo para que quien empiece ahora tenga más información de la que yo tuve.
📈 Sin vender humo.
💰 Sin prometer rentabilidades.
⏳ Solo aprendiendo e invirtiendo, sin prisa.
Opinión impopular:
No necesitas ganar 5.000€ al mes para empezar a invertir.
Necesitas dejar de gastar como si fueras a ganar 5.000€ al mes algún día.
Ahorrar 50€.
Invertirlos.
Repetir.
Así empieza casi todo el mundo. 📈
Vuelta al curro después de las vacaciones 🫠
Este mes toca 0€ de inversión, pero en septiembre entran 900€ 💰
A partir de octubre, vuelven las aportaciones automatizadas de 280€/mes 📈
�� Objetivo: terminar el año con 5.100€ invertidos.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de no parar. 🚀
Yo, sin lugar a dudas, creo que lo más importante está en qué haces con el dinero que ganas.
Muchas veces se nos va el dinero en tonterías sin darnos cuenta. Por eso me parece fundamental hacer un presupuesto cada mes: saber cuánto tienes para gastar, en qué se te va el dinero y, sobre todo, detectar dónde estás fallando para poder mejorar.
He tenido que volver antes de las vacaciones porque mi padre está ingresado. Es su segundo ingreso en apenas un mes.
Está siendo un verano atípico para todos.
Y, en momentos así, te das cuenta de que la inversión más importante no está en dinero, viajes ni cosas materiales.
Es el tiempo que pasas con los tuyos.
Porque nunca sabes cuánto tiempo te queda para disfrutarlo.
Llevo varios días sin poner nada. Las vacaciones me están haciendo no saber ni en qué día vivo.
Intento exprimir cada momento porque nunca sabes cuándo será el último. Cada vez que veo una noticia de alguien que muere joven me pregunto si estoy haciendo las cosas bien.
Al final, esa es la mejor inversión: la de uno mismo.
Y me pasa algo curioso. Estoy disfrutando mucho, pero al mismo tiempo tengo la cabeza en mi familia, que no está atravesando su mejor momento.
Supongo que la vida también es aprender a disfrutar lo que tienes mientras intentas estar para los tuyos cuando más lo necesitan.
Llevo varios días sin poner nada. Las vacaciones me están haciendo no saber ni en qué día vivo.
Intento exprimir cada momento porque nunca sabes cuándo será el último. Cada vez que veo una noticia de alguien que muere joven me pregunto si estoy haciendo las cosas bien.
Al final, esa es la mejor inversión: la de uno mismo.
Y me pasa algo curioso. Estoy disfrutando mucho, pero al mismo tiempo tengo la cabeza en mi familia, que no está atravesando su mejor momento.
Supongo que la vida también es aprender a disfrutar lo que tienes mientras intentas estar para los tuyos cuando más lo necesitan.
Antes pensaba que para invertir necesitaba ganar más.
Hoy sé que lo que necesitaba era dejar de poner excusas.
Empecé más tarde de lo que me habría gustado.
Pero peor habría sido no empezar nunca.
Una de las mejores decisiones financieras que he tomado no ha sido elegir un fondo.
Ha sido automatizar mis aportaciones.
Así invierto incluso los meses en los que tengo menos ganas, más dudas o estoy de vacaciones.
La constancia suele ganar a la motivación.
Cinco años después, mañana volvemos a Conil a pasar unos días de vacaciones.
La última vez que estuve aquí no imaginaba todo lo que iba a vivir.
Me he casado.
He sido padre.
He empezado a invertir.
Y también me ha tocado pasar por uno de los momentos más duros de mi vida.
Hoy miro este mismo lugar con otros ojos.
La vida cambia muy deprisa. Por eso intento disfrutar cada momento con los míos.
Llevo un día de vacaciones y ya me he dado cuenta de algo.
El dinero ayuda.
Pero lo que realmente estaba echando de menos era el tiempo.
Tiempo para mi hijo.
Tiempo para mi familia.
Tiempo para desconectar.
Al final, también invierto para poder disfrutar de días como estos.
También es una opción. En mi caso no tengo un fondo de emergencia completo, pero llego bien a fin de mes. Cubro la hipoteca, los gastos de casa, el ocio y, además, ahorro e invierto todos los meses. Las cuatro pagas extra las reparto: la mitad va a una cuenta de ahorro común con mi mujer y la otra mitad a mis inversiones. Mi mujer, por ahora, prefiere ahorrar y no invertir, así que esa cuenta también nos aporta tranquilidad. Sé que lo ideal habría sido tener antes el fondo de emergencia, pero estoy a punto de completarlo y, por cómo gestiono mis finanzas, esta estrategia me ha funcionado bien.
Durante años pensé que el problema era que ganaba poco.
Con el tiempo descubrí que el verdadero problema era que no sabía qué hacer con el dinero que ganaba.
Ese cambio de mentalidad me cambió mucho más que cualquier subida de sueldo.
¿Qué aprendizaje financiero te cambió la vida?