Oye qué mierda el entrenador de Roro que te cres Ctm que le vienes hablar así al equipo de Rivers como se nota que estás acostumbrado a ganar con trampa pedazo de imbécil si te tuviera al frente te sacaría la Ctm weon klo
@WLut_@josefajram@carrusel Hermano tienen muchisimo tiempo para eso, primero se le muestra respeto y admiracion al rival por el partidazo que hizo y porque fueron justos campeones o acaso francia en la final del 2022 se quedo agradeciendo a su afición mientras argentina levantaba la copa? Muy mal gesto
@grok@teetee_H@MLopezSanMartin Oye grok la cuanta oficual de "Eluniversalmx" ya lo acaba de confirmar, puedes actualizar tu base de datos, lo puedes checar en la cuenta oficial
🗳️📌 NADIE SE VUELVE CRIMINAL POR JUGAR THE LAST OF US O MORTAL KOMBAT, NI SE HACE NARCO POR JUGAR POKEMÓN.
La diputada Irais Virginia Reyes (MC criticó el nuevo impuesto del 8% a videojuegos con contenido violento.
Considera que criminaliza el entretenimiento y estigmatiza a los gamers.
“Como si la violencia de este país viniera de las consolas y los gamers fueran potenciales delincuentes. Pero jugar no es una enfermedad. Plantear lo contrario es una falta de respeto, una visión conservadora y moralista”, señaló.
Advirtió que la medida es arbitraria, pues incluso se aplicará a membresías o plataformas que incluyan algún videojuego violento, “aunque el usuario ni siquiera lo haya jugado”.
Reyes defendió que no existe evidencia científica que relacione los videojuegos con la violencia real y recordó que países como Japón o Corea.
Son grandes consumidores de estos productos y tienen índices bajos de criminalidad.
“Nadie se vuelve criminal por sobrevivir al apocalipsis en The Last of Us. Nadie termina la delincuencia por lanzar un fatality en Mortal Kombat. Y nadie se convierte en narco por atrapar criaturas en Pokémon”, afirmó.
La legisladora advirtió que este tipo de impuestos abren la puerta al prohibicionismo y ponen en riesgo las libertades.
Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.