🌸 Esperar también es una forma de crecer, aunque por fuera parezca que nada cambia.
Mientras confías, Dios afirma tus raíces y prepara en ti una vida capaz de florecer a su tiempo.
Tu transformación será evidente cuando tus lágrimas ya no nazcan del dolor por lo que viviste, sino de la gratitud por todo lo bueno que ahora estás recibiendo.
Señor, antes de pedirte algo, quiero agradecerte por todo. Gracias por no soltarme cuando me alejé, por hablarme cuando ya no escuchaba, y por sostenerme incluso en los días en que no oré. Eres tan fiel, tan constante, tan paciente conmigo. Me has dado más de lo que merezco y menos de lo que mis errores exigían. Hoy elijo vivir en gratitud, no en queja; en gozo, no en ansiedad; en generosidad, no en escasez. Que cada parte de mí testifique que eres bueno. Y que cada día, incluso en lo más ordinario, sea una proclamación de que Tú reinas en mi vida. Te pertenezco, soy Tuyo y nada podrá arrebatarme de Tus manos.
En el nombre de Jesucristo, Amén.