@SEUR@SEUR_responde Buenas tardes, ayer debería haber recibido un pedido y por algún motivo ha sido retrasado. He llamado varias veces y no consigo hablar con ningún agente. Gracias.
@MARTRONIC95@FanRealMurcia En cuanto le das a "Continuar", te podrás descargar la entrada y, a la misma vez, te llegará a través de un WhatsApp de Compralaentrada.
@MARTRONIC95@FanRealMurcia A mi me pasó al intentar comprar las entradas contra el Cádiz. Tienes que meter el número de tarjeta de tu banco, autorizar la compra en la aplicación del mismo y después volver a la página para pulsar la opción "Continuar" para que se haga efectiva la compra.
Este año he paseado por barrios de nuestro país donde no quedaba ni rastro de España. Tiendas halal, oratorios, mezquitas y terrazas de verano donde sólo había varones sentados. Más mujeres y niñas con la cabeza tapada que descubierta.
Me ha parado una madre llorando porque en la clase de su hijo, de 20 niños, 18 eran musulmanes, y el del catering le ha dicho que no puede hacer menús especiales porque los precios están muy ajustados, así que su hijo ahora también come menú halal.
Los que hemos hecho modelo comparado, sabemos por otros países que este proceso sólo acaba de empezar, y que por los índices de natalidad, en menos de dos décadas, habrá territorios enteros donde seremos minoría.
Es una vergüenza que el primer partido de la oposición sea el mejor aliado del gobierno en la destrucción de España, el país donde van a vivir tus hijos.
El asesinato de Iryna Zarutska en un transporte público no es solo un crimen, es el síntoma de una sociedad que ha perdido el control. Este video no muestra solo un acto de barbarie, sino la consecuencia directa de políticas fallidas que han permitido que criminales reincidentes, muchos de ellos importados, caminen libremente entre nosotros.
Es hora de actuar. Debemos endurecer nuestras fronteras, controlar estrictamente la entrada de quienes no respetan nuestras leyes y valores. Nuestro sistema penal necesita una transformación radical. Sentencias más duras y cero tolerancia para aquellos que traen violencia a nuestras calles. No podemos seguir fingiendo que esta criminalidad es un problema aislado. Es sistémico y, en gran medida, es importado.
Esta sociedad podrida, sin valores, ha permitido que salvajes actúen impunemente. Es momento de exigir fronteras seguras, un sistema penal que funcione y una cultura que no mire hacia otro lado cuando una vida inocente es arrebatada. Si no cambiamos todo esto, seguiremos viendo más Irynas, más víctimas, más sangre en nuestras manos.