Amiga, esposa, hija, psicóloga, administradora, confidente y enfermera...cocinera en la cocina y en el jardin jardinera! Y admiradora de los libros de GGM
@DHLMex terrible el servicio, tenemos más de 2 meses con un bloqueo de nuestra cuenta según por temas de seguridad y ya la ejecutiva de la cuenta ni siquiera nos contesta el teléfono o los mails.
🇧🇴🚨 | TERRIBLE CRISIS que viven en Bolivia, cuyos ciudadanos tienen que levantarse desde las 2 de la MADRUGADA para pelearse por un poco de aceite, arroz y azúcar debido al desabastecimiento de su gobierno. ¿Se acuerdan cuando la izquierda nos vendía éste modelo como el mejor?
Un repartidor "dedicado" de Uber anda ganando unos 22 mil pesos mensuales. Con la nueva ley que obliga a Uber y a Didi a dar "Seguro Social" se les va a tener que descontar unos 5 mil pesos mensuales, o sea, unos 60 mil pesos al año.
¿Todo para qué? Para nada... para que se puedan atender en el IMSS de "Dinamarca"... Ellos estaban mejor así, sin IMSS, y hasta tenían la posibilidad de contratar un seguro de gastos médicos y un plan para el retiro/seguro de vida.
Esta "reforma" no es porque el gobierno se "preocupe" de los repartidores, es porque el gobierno quiere el dinero de los repartidores.
La cantidad de padres que no pueden asimilar la frustración de los hijos nos va a dejar una generación de pelotudísimos todavía más pelotudos que los anteriores, que ya es mucho decir
“No pasa nada. Si se caen los tratados de comercio con EE.UU. y Canadá, pues cerramos la frontera norte y les imponemos aranceles también, y hacemos un TLC con los Chinos, la economía más grande del mundo, y con eso se soluciona” - Me dijo, orgulloso de su propia ignorancia.
Suspiré, intentando mantener la calma.
“Pero Chairencio, exportar a China, aún con un TLC, implica inmensos costos para los empresarios mexicanos, que deben llenar contenedores gigantescos que tardan varios meses en llegar hasta ese país asiático. Estamos hablando de cientos de millones en pérdidas de utilidad anuales.” - Contesté, procurando mantenerme ecuánime.
Me miró detenidamente.
Pensé por un segundo que algo de lo que dije había logrado penetrar en esa cabeza dura. Pero me equivoqué…
“Tú lo que quieres es que los empresarios no pierdan sus privilegios. ¡Seguro tú eres empresaria o tu familia y por eso prefieres que sigamos siendo dependientes del malvado imperio Yankee! Pues te tengo noticias derechaira, haremos un tratado con los chinos que además tienen producto más barato y accesible para el Pueblo Bueno.” - replicó, con ese tono altanero que caracteriza a los que no tienen remota idea de lo que están hablando.
Conté hasta diez en mi cabeza, de nuevo procurando mantener la calma.
“Chairencio, es que no entiendes lo que estás diciendo… El producto chino es tan barato porque está subvencionado por el Gobierno Chino, y porque implica cadenas de producción que rayan en la esclavitud, en las que incluso niños chinos son forzados a trabajar jornadas eternas y muy mal pagadas. Esto le permite infestar el mercado de productos de baja calidad y venderlas incluso por debajo del costo de producción, práctica que se conoce como “dumping”, y que resulta en la quiebra de las industrias que simplemente no pueden competir en las mismas condiciones. Es una práctica ilegal, que China lleva realizando durante décadas. Por eso los productos de Shein, de Temu o los coches chinos son tan baratos. Hacer un TLC con China sería sentenciar a los productores mexicanos - a ese Pueblo Bueno - a la quiebra. ¡Mira cómo está el Centro Histórico de la Ciudad! ¡Así se vería todo México! - Contesté, cada vez más impaciente.
El me miraba, pero yo sabía que no estaba escuchando nada. El sólo quería responder.
“¡Claro! Es que según tú estábamos mejor con el neoliberalismo del PRIAN. Maldita PRIANISTA. Pues aunque no te guste… ¡La Cuarta Transformación va!”
Para este punto Chairencio ya estaba gritando, enardecido por el engañoso “orgullo” guinda que se tragaba hasta en la sopa. Supe que no tenía sentido seguir con esa conversación. Decidí desistir.
A los pocos meses me enteré que Chairencio había perdido su local en el Centro Histórico. Fue desplazado forzosamente, como otras decenas de locatarios mexicanos, para ser trasladado a dueños chinos que vendían productos similares a los suyos por una fracción del precio. Chairencio intentó cruzar ilegalmente al Gabacho, pero fue arrestado por la guardia fronteriza de Donald Trump y deportado.
Ahora Chairencio es más pobre y ha perdido el sustento de su familia, como cientos de familias mexicanas. Aún así, sigue defendiendo y votando por Morena, porque depende completamente de los apoyos sociales que este partido le otorga, a pesar de que se han hecho menores cada año, porque el país está en quiebra y ya nadie está dispuesto a prestarnos más dinero.
Chairencio seguirá culpando al PRIAN, a los neoliberales, a los conservadores y a la derecha de todos los males de México, hasta el fin de sus días. Y seguirá votando por aquellos que lo han puesto en esa situación.
Chairencio está muy enfermo, y el sistema de salud “como el de Dinamarca” no tiene las medicinas que requiere desde hace más de un año. Chairencio sabe que morirá pronto. Ha pedido que en su epitafio, que su familia ni siquiera podrá pagar, se grabe la frase: “Ha sido un honor estar con Obrador”.
Fin.