Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.
No todo el que llega a tu vida viene por destino.
A veces, la vida te manda gente de mierda para que aprendas a ponerte primero.
No es karma, es elección.
Nadie habla lo suficiente sobre lo vital que es tener un buen sistema de apoyo emocional cuando atraviesas una crisis de ansiedad o depresión.
No es solo terapia o medicación, es sentirse escuchada, acompañada y no estar sola en la tormenta.
Últimamente he estado pensando en lo lindo que sería tener amigas con quienes armar un picnic, charlar de la vida sin máscaras y reírnos hasta que duela el estómago.
¿Alguien más se siente así? A veces la vida se vuelve tan rápida que extraño esas pausas de verdad.