Mira como esa gente se cae y al mismo tiempo un edificio entero se derrumba frente a ellos, y el gobierno de Venezuela da cifras ridículas. Desde el minuto cero debieron decir la verdad para que el mundo entero ayude.
La mentira costo más vidas aun.
Los hombres pueden trabajar hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 5, estar endeudados, arruinados, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien.