La regla es así: si un amigo te comparte una mala noticia personal y vos tenés otra para tirar en la mesa, te aferrás al silencio. Cerrás el orto y se la contás otro día.
Un japonés que vino a la Copa del Mundo se manifestó en redes sociales: “En México pagué el taxi con tarjeta y, sintiendo algo sospechoso, revisé el detalle: me cobraron 12 mil pesos mexicanos. (Distancia recorrida: 5 minutos) ¿En serio?”