Voy a decir una cosa muy clara, NO ser antifascista ES SER fascista. Con el fascismo no hay medias tintas. Y me parece preocupante que esto no esté claro a día de hoy, y más teniendo la historia que tenemos.
Jugando a ser revolucionarios cuando solo son ratas intentando hundir un gobierno democrático (desde el primer día) aprovechando los estragos de una pandemia.