Deja de ver las tareas domésticas como una carga. Pon un podcast, enciende unas velas, quema incienso y dale un toque romántico. No estás limpiando… estás poniendo orden en tu pequeño reino.
Nadie aplaude a un hombre mientras está construyendo. Su familia duda de él y sus amigos se alejan. Entonces, un día, los resultados hablan por sí solos y todo el mundo actúa como si siempre hubiera creído en él. Qué vida más loca.
Un hombre madura cuando deja de contarle a la gente por lo que está pasando. Por muy estresante que sea. Resuelve sus propios problemas por sí mismo, sin buscar la compasión de nadie.