El concepto de ocultar la cara de tu bebé en una sesión de fotos que nadie te pidió publicar no es protección: es contradicción. Si realmente te preocupa la privacidad, el límite no se pone con un emoji.
En mi casa tu llegabas con algo de la calle te preguntaban que quien me lo dió o como lo conseguí.
Había que explicar todo paso por paso.
Si no cuadraba, una tabana diunave.