Buen día para mirar el vuelo magnífico de los chulos.
No quiero decir otra cosa, no es que quiera morirme, no especialmente. Es que vivo sobre un caño, es que quisiera mirarlos todo el día.
Se extiende en Bogotá la práctica del sicariato de felinos. Las autoridades ofrecen recompensa por información que permita individualizar a lo miembros del grupo delictivo Los Pelagatos.
El Lazarillo de Tormes (libro) me enseñó a agradecer la lengua. El Lazarillo de Tormes (personaje) me enseñó a agradecer el alimento.
La lengua y el alimento se los debo a mi madre que me los ofreció tan primeramente.
Esto es un agradecimiento.
(...)pero en la siesta sueño
que soy yo mismo duende del otoño
y en consecuencia un eco del aljibe
el viento que se arruga
la salmodia frutal del aguacero
la empuñadura que golpea
en otro corazón
y no me abren
los sueños de la siesta
no son los mismos que los de la noche.