Incluso me aventuraría a suponer que, ante la cruda realidad y la ausencia de herramientas para afrontarla políticamente, en tanto sujetos atomísticamente constituidos, buscamos menos el festejo colectivo que la catarsis individual en un mar de gente.
Dejen de confundir el populacherismo/barriobajismo con la consciencia de clase, porque entonces vienen a confundir la necesidad y legitimidad del festejo colectivo, con conductas que de hecho ya derivaron en muertos y heridos.
De paro.
Y una y otra vez es mirar a eso llamado izquierda, siempre atónita, llevándose las manos a la cabeza por los únicos resultados posibles de su ya añejo proceder.
La mercancía como límite inmanente de la presunción de la suficiencia de lo simbólico, resultado inevitable de la ausencia de programa político para su supresión como célula del metabolismo social.
Una y otra vez ésto, desde hace décadas...
Creen que se nos olvida, pero los mismos que hace 8 y 12 años andaban mamando con que dejáramos de ver el futbol para evitar la privatización del petróleo y el agua son los que orita tiran su odio contra los colectivos de búsqueda por tratar de conseguir algo de atención.
Una derrota para la burguesía mexicana que le apostaba al nearshoring.
EE.UU. busca recuperar su industria nacional y el papel de México (como el resto de América Latina) será el de colonia extractiva más que productiva.
El consumidor se convertirá en un usuario cautivo; el trabajador, en un recurso permanentemente exprimido. Nos vendieron que bajo la competencia de mercado, la tecnología nos liberaría; pero lo cierto es que solo han perfeccionado nuevas formas de explotarnos y desposeernos.
La actualización y producción de contenido permanente hará que cada nuevo lanzamiento requiera de más crunch y más precariedad para los trabajadores y donde cada compra, cada click y cada dato que generemos alimentarán el mismo sistema que nos reduce a una transacción. (+)
Veo venir una distopía donde dejaremos de ser dueños de lo que compramos y solo alquilaremos licencias revocables; donde las corporaciones podrán retirar o apagar nuestros juegos, libros, películas o música con un clic.
Las corporaciones buscan gestionar toda nuestra vida. (+)
Un deporte puede unir a proletarios en un abrir y cerrar de ojos, pero no el romper sus cadenas. En fin, la hipotenusa, la irrealidad. Bueno, el motor de dicha pasión es la enajenación, pero algún día supongo (creo) que llegará la enajenación por la fulminante revolución. 😌
Escondió los likes cuando lo cacharon likeando tweets fetichistas.
Permitió poder ver perfiles aunque te bloqueen cuando sus exparejas lo bloquearon en el sitio.
Todos los peores cambios de esta red fueron causados porque Musk es un perdedor.