La vida fue muy buena y me puso a un angelote dispuesto a dar su tiempo sin pedir nada a cambio, el ejemplo de compasión que le dio a sus hijos es un regalo que seguramente van a recordar siempre.
Gracias a él mi Fifi está en casa otra ves 🤎
Se viene la generación de niños y niñas que ya no saludan de beso a todo el mundo porque nadie los obliga, que reciben el juguete que quieren y no el que deberían por ser niño o niña, cuyos padres pondrán más atención en su salud mental que en su calificación… y que bonito.