Hay momentos en los que luchar contra lo que está pasando solo termina cansándonos más. No todas las tormentas necesitan una solución inmediata; algunas simplemente necesitan tiempo.
Aprende a cuidar tu energía, a esperar sin perder la esperanza y a confiar en que ningún día difícil dura para siempre. Mientras pasa la lluvia, sigue cuidando de ti.
A veces, la calma comienza cuando dejamos de pelear con aquello que necesita su propio tiempo.
Las relaciones salen bien porque las personas están dispuestas a estar juntas, no porque estén destinadas a estar juntas. No es coincidencia, es decisión, madurez, amor y responsabilidad.