Una vez vi un chico comprar flores y cuando la cajera le preguntó: “¿Aniversario?”
Dijo: “No, solo tuvo un mal día ayer.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.
A medida que uno envejece, se da cuenta cada vez más de que la verdadera felicidad se compone de mañanas tranquilas, un entorno limpio, acostarse temprano, un hogar seguro y personas que no te agoten la energía...