El grado de descomposición de una institución, grupo o individuo se deja entrever, entre otras cosas, en adjudicarse el derecho a mªtar (física o simbólicamente) a quienes le estorban.
Hilo de desahogo:
El día de ayer, tuve que exigirle a mí casero con renta en mano que arreglara el tema de mi internet por qué no podía ser posible que llevara casi una semana sin internet cuando explícitamente en el contrato dice que el internet corre por cuenta de ellos,
Rectifico la frase: a los que obramos mal se nos podré el tamal, ya que no estoy exento de cometer ese error, pero siempre tenemos la oportunidad de mejorar, pedir perdón y reivindicar nuestro actuar.