Knopfler dejó de cantar y se quedó tres minutos más. Ese cierre de "Sultans of Swing" no está en el disco. Londres, 1996. La Fender limpia, sin teatro, y el público quieto. ¿Esto es mejor que la versión del álbum, o el disco ya lo dijo todo? Los leo
#DireStraits#ClassicRock 👇
(Mi versión libre)
DISCULPAS EN NOMBRE DE EUROPA POR LA IZQUIERDA WOKE
Debemos disculparnos en nombre de los pueblos de Europa por haber sido el origen de la genealogía intelectual que, cruzando el Atlántico, engendró la peor basura ideológica de nuestro tiempo: la izquierda woke.
Europa dio al mundo a Aristóteles y Santo Tomás, la lógica y la ley natural. A Descartes y Kant, la razón y el método. A Locke y Hume, el individuo y la costumbre. A Burke, Chesterton y C.S. Lewis, Ramiro de Maeztu y Ortega y Gasset: la tradición cristiana y el sentido común.
Y luego, entre las ruinas intelectuales del siglo XX —tras dos guerras que arrasaron la fe en la verdad y en el progreso– Europa dio a luz a una constelación de pensadores que, desde París hasta Fráncfort, desde Turín hasta Birmingham, forjaron el arma ideológica de la izquierda woke que paraliza a Occidente hoy.
Empecemos por Italia. Antonio Gramsci, escribiendo desde la cárcel, enseñó que el poder no se ejerce solo por la fuerza, sino por la hegemonía cultural: quien controla el sentido común del lenguaje controla la época entera, y por tanto la batalla decisiva no es económica sino cultural, librada institución por institución.
En Alemania. Horkheimer y Adorno, y después Marcuse, dieron forma a la Teoría Crítica: la idea de que la razón ilustrada misma es sospechosa, cómplice de la dominación; que incluso la tolerancia liberal es, en realidad, "tolerancia represiva", un mecanismo más para silenciar lo verdaderamente disidente en nombre del orden establecido.
En Inglaterra, Raymond Williams y Stuart Hall, desde el Centro de Estudios Culturales de Birmingham, enseñaron a leer la cultura popular, la clase y la raza como campos de batalla simbólica, y sentaron las bases de lo que después se llamaría, ya en América, estudios de identidad.
Y en Francia, por supuesto, Foucault, Derrida y Deleuze. Tres hombres brillantes que, con la elegancia del lenguaje francés, culminaron el edificio. Foucault enseñó que la verdad no existe, que solo hay relaciones de poder disfrazadas de conocimiento: la ciencia, la razón, la justicia, la escuela, la prisión, la sexualidad, todo es puesta en escena de la dominación. Derrida enseñó que los textos no tienen significado estable, que toda lectura es una traición, que el autor ha muerto y el lector manda. Deleuze enseñó a preferir el rizoma al árbol, el nómada al sedentario, el deseo a la ley, el devenir al ser.
España, tan fértil en otros terrenos del pensamiento, no aportó a esta genealogía particular de la izquierda woke ningún nombre central. Quizá sea prueba de que esta patología fue, en su fase teórica, sobre todo latino-germano-anglosajona, aunque España, como el resto de Occidente, sufre hoy sus consecuencias con la misma intensidad que quienes la inventaron.
Tomadas individualmente, estas son tesis discutibles. Combinadas, exportadas y popularizadas, forman un sistema. Y este sistema es venenoso.
Porque eso fue lo que sucedió. Estos textos cruzaron el Atlántico. Los departamentos de Yale, Berkeley y Columbia los absorbieron en la década de 1980, mezclando sin pudor a Foucault con Gramsci, a Derrida con la Escuela de Fráncfort, a Deleuze con los Estudios Culturales británicos. All�� encontraron un terreno fértil que no existía en Europa: el puritanismo estadounidense, su sentimiento de culpa racial, su obsesión con la identidad. Ese sustrato europeo se unió a esa hidra americana, y el fruto de esta unión se llama wokismo.
Judith Butler lee a Foucault e inventa el género performativo. Edward Said lee a Foucault e inventa el poscolonialismo académico. Kimberlé Crenshaw hereda a la vez la hegemonía cultural de Gramsci, la sospecha hacia la razón de la Escuela de Fráncfort y los marcos de raza y clase de Birmingham, e inventa la interseccionalidad.
En cada etapa, el principio subyacente es europeo: no hay verdad, solo poder. Por lo tanto, toda jerarquía es sospechosa, todas las instituciones opresivas, todas las normas violentas, todas las identidades construidas y, por ende, negociables. Y todas las mayorías culpables.
Así fue como un puñado de filósofos europeos, que probablemente nunca imaginaron las consecuencias prácticas de lo que escribieron, proporcionaron el sistema operativo a toda una generación de activistas, burócratas académicos, gerentes de recursos humanos, periodistas y legisladores americanos. Así es como terminamos con una civilización que ya no puede decir si una mujer es mujer, si su propia historia merece ser defendida, si existe el mérito o si la verdad se puede distinguir de la opinión.
Todo eso son tonterías por una simple razón, y es necesario decirlo con calma. Una civilización se sustenta en tres pilares: la creencia en que existe una verdad accesible a la razón, la creencia en que existe el bien distinto del mal, y la creencia en que existe una herencia que se debe transmitir.
Estos pensadores europeos se propusieron dinamitar esos tres pilares. No por malicia, sino como ejercicio intelectual, por una fascinación por la sospecha. Aunque también por hastío hacia la burguesía que los había alimentado. El resultado es innegable. Toda una generación ha aprendido a deconstruir y nunca ha aprendido a construir. Toda una generación sabe sospechar y ya no sabe admirar. Toda una generación ve poder por todas partes y belleza en ninguna.
Debemos disculparnos porque los europeos tenemos una responsabilidad particular. Son nuestros idiomas, nuestras universidades, nuestras editoriales, nuestro prestigio lo que le ha dado a este nihilismo su elegante envoltorio. Sin la legitimidad de la Sorbona y Vincennes, de Fráncfort, de Turín, de Birmingham, estas ideas jamás habrían cruzado el océano. Hemos exportado la duda como otros exportan la droga.
Gracias a Dios, lo que se está construyendo ahora, en Silicon Valley, en laboratorios de IA, en startups, en laboratorios tecnológicos, en todos los lugares donde la gente todavía crea y fabrica cosas en lugar de desarmarlas, es la respuesta. Una civilización se reconstruye con ingenieros, con creadores, con artistas, con constructores, con fe, no con “comentaristas de la duda”. Con aquellos que creen que la verdad existe y que vale la pena buscarla. Con aquellos que defienden una jerarquía de belleza, verdad y bondad, y que no se avergüenzan de compartirla.
REDEFINIENDO A HITLER: EL TRUCO DEL VOCABULARIO
¿Cómo pudo la izquierda ganar durante setenta años en Occidente, cuando ya todos sabíamos que el socialismo era un desastre?
Muy sencillo. Situaron a Hitler en la extrema derecha, cuando en realidad está en la izquierda.
A partir de ahí, el cepo de la trampa se cierra solo. Cualquiera que intente defender el liberalismo y la libertad acaba, por ese cambio de lenguaje, en el bando opuesto. Y el bando opuesto es el nazismo.
Por eso llamaron nazis Charlie Kirk y a Elon Musk. Por eso sitúan a Javier Milei en la “extrema derecha” y a Alicia Weidel en el nazismo. Por eso tildan a Sarah Knafo de xenófoba y racista (aún no se han atrevido a llamarla «nazi» porque es judía). En España se atreven a llamar nazis a los líderes de los partidos de derechas e incluso a los jueces que persiguen la corrupción del gobierno social-comunista.
El truco es viejo. Redefinir el lenguaje.
Milei fue de los primeros que se atrevió a subrayar en público que Hitler era socialista, porque el nazismo era “nacionalsocialismo”: Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado. Y que el fascismo era también una forma de socialismo: Todo en el Estado.
Por eso la líder de AfD dice ahora abiertamente que Hitler aplicaba políticas de izquierda. Que no era liberal. Que representaba al Estado frente al individuo y la libertad.
Esa verdad empieza a abrirse paso. El imperio de mentiras se está derrumbando. Lo que lo hará caer no serán sus luchas internas entre facciones, sino la recuperación del significado del vocabulario.
Los descabellados déficit, deuda públicas e inflación de muchos países occidentales no son un mero contratiempo financiero. Son la factura de décadas de políticas estatalistas que prometían protección pero han generado dependencia.
El *wokismo* no es el corazón de este sistema. Es solo la espuma. Es la última capa de justificación moral para un colectivismo y planificación estatal que ya apenas se sostiene.
La verdadera división ya no es izquierda contra derecha. Es *Control* frente a *Libertad*. Por un lado está todo el colectivismo, sea cual sea su nombre: socialismo, nacionalsocialismo, planificación central, *wokismo* estatal. Por el otro, quienes queremos libertad para que la gente construya.
Nuestros enemigos no son malas personas. Son personas con malos diccionarios y mapas mentales. La reprogramación es posible. Tan solo hay que recuperar las palabras.
Así que, pidamos perdón en nombre de Europa y pongámonos a construir.
Lo de TREVIÑO debería ser solo pura historia antigua, y ahora idiota-ideológica, de España. El corónimo (nombre de región) viene del latino Trifinium: la frontera triple donde se juntaban los várdulos, caristios y autrigones. Eran celtíberos- o algo parecido-, vascos no. Normal, porque los vascos, como el euskera actual, aparecen después del Imperio Romano (sobre un misterioso sustrato aquitano-pirenaico, of course).
Los vascones llegaron allí, a lo que es Álava y Treviño, en la primera Alta Edad Media, desde lo que ahora es Navarra a lo que ahora es Álava-Burgos, pero en el siglo VI no era nada de eso. No se sabe muy bien por qué exactamente, pero es una típica expansión de poblaciones; parece relacionada con la oscura frontera altomedieval entre francos y visigodos, y tal vez esos vascones o protovascos estaban aliados con los francos, hasta que dejaron de serlo y se aliaron ¡con los sarracenos de Al Andalus! (durante un siglo, Pamplona fue una ciudad andalusí… de ahí las dos batallas de Roncesvalles).
En resumen, los antiguos vascones salieron de los que hoy es Navarra, cuando ni siquiera existía, cinco o cuatro siglos antes de que se hablara del Reino de Pamplona, y colonizaron con mucho éxito las actuales Guipúzcoa, Álava y Vizcaya (puede que también La Rioja y hasta más al sur, hasta Soria).
Es gracioso que la actual Comunidad Autónoma Vasca, antiguamente Vascongadas, en la era de Augusto parecía ser más “celta” que otra cosa -como Cantabria y Asturias-, signifique eso lo que sea (tampoco entendemos bien eso de ser de los “celtas”, salvo Tabacalera y el BNG).
De hecho, la toponimia de un territorio tan “vasco” hoy como Guipúzcoa está llena de nombres celtas e indoeuropeos, desde río Deva hasta montes Arno o Hernio. Lo siento. ¿Pero qué más da? Es la historia de la humanidad: mestizaje o extinción. ¡Hay que celebrar la coyunda fertilísima de celtas, aquitanos, vascones, romanos y resto de visitantes!
Todo eso da igual para la política del presente. Es historia muy antigua de la que sabemos muy poco, porque apenas hay algo más que necrópolis y cuatro líneas escritas.
Lo sensato es que Treviño-Trifinium ha pasado por montones de cambios, como todo el mundo, y que ahora es España, la SÍNTESIS SUPERIOR de los particularismos locales y anacronismos varios. O sea, que si dejamos la historia como conocimiento incompleto nos perderemos en chorradas ideológicas retrospectivas para fanáticos y aprovechados. Dejemos en paz los huesos de nuestros remotos antepasados, no van a resolver jamás los problemas del presente.
Hace 43 años, Michael Jackson subió al escenario con ese sombrero fedora y le dio al mundo el moonwalk por primera vez 🕺✨
Una legendaria actuación de Billie Jean que aún hoy se siente intocable 🔥🔥
Y ocurrió en 1977, cuando Mark Knopfler vio actuar en un garito vacío de Londres, a una banda de Jazz que se llamaban “Sultans of Swing”.
Y de ahí, sacó una canción para alabar a los músicos que tocan por amor a la música y no a la fama.
El resto ya es historia de la música…
Recuerden los españoles de Castilla y León cuando voten el domingo cuánto les han engañado los dos partidos del apaño bipartidista, la mafia y la estafa.
Pasen página el domingo. Pasen la página negra del cambalache PPSOE que nos impone la tiranía de los peores.
Voten a VOX para el cambio. Para cambiar a mejor la vida de todos Uds. De todos los españoles. Para cambiar toda España.
No os perdáis por favor esta intervención histórica de @sergiorfarre
Nunca pensé que podríamos volver a escuchar en España tanta verdad sobre la guerra civil y la historia criminal del psoe. Enhorabuena y gracias @voxbaleares 👏🏻👏🏻���🏻👏🏻👏🏻
Lo hicieron a propósito: debilitarnos y desposeernos. Su mundo sombrío se desmorona.
Von der Leyen dice un día una cosa y otro la contraria.
Sánchez se enfunda en la bandera de los ayatolás.
Merecen el implacable juicio de la historia por todo el mal que han hecho. Y llegará.
¿Por qué el PP ha lanzado todas sus argucias y astucias de corto plazo contra VOX, engañando a los españoles, cuando aún hay 2 meses, ¡2 meses!, para una posible investidura en Extremadura?
¿Puro engaño y cálculo electoral?
¿Salvar los muebles en CyL?
¿Subirse a la ola de su División Líster mediática?
¿Preparar al público para pactar con el PSOE, que es lo que intentaron al inicio?
Nosotros, sin engañar a nadie, seguimos y seguiremos aquí; sin servilismos ⬇️
Hoy, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, solemos buscar referentes de empoderamiento en el siglo XX o XXI, sin embargo, para encontrar a la mujer con el mayor impacto político y social de la historia universal, debemos retroceder 500 años.
Imaginen por un segundo un mundo sin el idioma español, sin el continente americano en los mapas de hace 500 años y sin el concepto de Estado Moderno. Ese mundo no existiría tal como lo conocemos de no haber sido por la determinación de una sola mujer.
Hoy no vengo a hablarles de una reina consorte ni de la 'esposa de alguien', sino de la mujer que, en un mundo de hombres, decidió que ella no solo acompañaría a la historia, sino que la escribiría de su puño y letra: Isabel I de Castilla.
En una época donde las mujeres eran tratadas como moneda de cambio, #IsabellaCatólica se coronó a sí misma, unificó una nación y financió la mayor aventura de la humanidad. Esta es la historia de la verdadera pionera del liderazgo femenino.
¿Qué hace que una persona sea la más importante de la historia?: ¿sus conquistas? ¿su legado? ¿o su capacidad de ver lo que nadie más veía?
#IsabellaCatólica cumple con las tres. Desde las murallas de Granada hasta las costas de un Nuevo Mundo que ella intuyó antes que nadie, su reinado no fue solo un periodo de tiempo, fue el Big Bang de la era moderna.
¿Cuántas mujeres en la historia han dejado un testamento que proteja los derechos de personas al otro lado de un océano que ni siquiera sabían que existía?
¿Cuántas figuras históricas pueden decir que su voluntad personal cambió el idioma, la religión y el mapa de medio planeta? Muy pocas, y casi todas son hombres. #IsabellaCatólica es la excepción que rompe la regla.
No fue 'la mujer detrás del trono', fue el trono mismo. Por su audacia para creer en un nuevo mundo y su rigor para construir un nuevo Estado, Isabel no es solo una figura del pasado, es el pilar sobre el que se asienta nuestra cultura actual.
Su firma está en el nacimiento de una nación, en el descubrimiento de un continente y en las primeras semillas de los Derechos Humanos.
Si la medida de la importancia de una persona es cuánto cambiaría el presente si ella no hubiera existido, entonces Isabel es, sin duda, la mujer más influyente que ha pisado la Tierra.
El 4 de mayo de 1935 tuvo lugar un almuerzo en el restaurante Buenos Aires, ubicado en el número 72 de la calle Almansa, en Madrid, a poca distancia de Velintonia. El encuentro se organizó como tributo a Vicente Aleixandre y con motivo de la publicación de La destrucción o el amor, obra que había obtenido el Premio Nacional de Poesía dos años antes.
En la foto:
De pie:
. Miguel Hernández, Juan Panero, Luis Rosales, Antonio Espina, Luis F. Vivanco, JF Montesinos, Serrano Plaja, Pablo Neruda y Leopoldo Panero.
Sentados:
. Pedro Salinas, María Zambrano, Enrique Díez-Canedo, Concha Albornoz, Vicente Aleixandre, Delia del Carril y José Bergamín.
Y sentado en el suelo:
. Gerardo Diego
Vía @historiacolor
Voy a empezar con una analogía: si alguien entra a tu casa y quiere violar a tu mujer y matar a tus hijos, es justo rechazarlo con las armas, no porque uno quiera matar sino porque uno quiere defender la vida de la familia.
1 ) Esto fue exactamente lo que sucedió con las cruzadas. Los musulmanes en el siglo IX ya habían hecho 500 incursiones en territorios cristianos. Pasaron a filo de espada a todo el norte de África (antes cristiano), y luego conquistaron Egipto, Turquía, y llegaron incluso hasta las puertas de Europa. Gracias a Dios que fueron frenados por los cruzados en las batallas de Lepanto y Viena. Muchos dicen riéndose "las batallas de Viena y de Lepanto no fueron cruzadas". Pues se equivocan, fue una cruzada convocada por el Papa San Pío V, donde se le puso freno al imperio otomano. Si no se hubiese frenado al imperio otomano en Lepanto y Viena, hoy Europa sería musulmana. Y también América, porque si Europa caía en manos de los turcos hubiesen llegado a América no los españoles, ingleses o portugueses sino los otomanos musulmanes.
La conquista de Jerusalén fue porque fueron los musulmanes los que atacaron ese territorio antes ocupados por los judíos y luego por los cristianos. Los musulmanes invadieron los lugares santos, y así como cuando alguien cuando quiere entrar a tu casa a violar a tu esposa y matar a tus hijos debe ser combatido, lo mismo los musulmanes debían ser combatidos. Gracias a ello, somos libres hoy en día:
2) Conquista de América:
a) Los aztecas mataron 15 millones de seres humanos en 150 años. Ellos eran "otros conquistadores". Los aztecas vivían como esclavos, ya que la mayoría del pueblo estaba sometido a la nobleza. A los homosexuales se los mataba arrancándoles las entrañas, y a las mujeres se las vendía como prostitutas o como objetos de compra y venta. Cuando Cortés llegó a América, era imposible que 300 españoles derrotaran a un imperio con 6 millones de habitantes. Lograron derrotarlos gracias a todas las tribus oprimidas por los aztecas que se les unieron. Fueron los indios los que quisieron ser liberados por los españoles, y cuando se libraron de los aztecas en el norte y los incas en el sur, consiguieron la verdadera libertad.
¿Qué hizo de bueno España en el continente americano de los indígenas?
Esto es todo lo que hicieron:
a) Se prohibieron los sacrificios humanos. Los aztecas llegaron a ofrecer hasta 80.000 sacrificios humanos en un cuatro día. Los aztecas y los incas hubiesen devorado a casi todas las tribus si no hubiese sido por la llegada los españoles (de hecho, en la lucha contra estos imperios, muchos indígenas oprimidos por los incas y los aztecas ayudaron a los españoles a derrotarlos)
b) Se prohibió el canibalismo.
c) Se liberó a los indígenas de imperios despóticos (como los aztecas, los incas) que sometían muchos pueblos y los esclavizaban. Bajo el reinado de Isabel la católica, la reina declaró a los indigenas libres y con los mismos derechos que los españoles.
d) Se generó una nueva raza: el mestizo (a diferencia de la Inglaterra protestante que no se mezcló con los indigenas sino que los eliminó por completo).
e) La educación pasó a ser libre y abierta para todos por igual sin distinción de clase social, sexo o etnia. A este efecto se construyeron cientos de escuelas y universidades, talleres de oficios, etc. (en la cultura de los indígenas, la educación solo estaba reservada a una pequeña elite de poder).
f) En la época de las epidemias, pestes y enfermedades se construyeron un sin fin de hospitales de los que se encargaban mayormente los misioneros y los mismos cuidaban también a las familias de los enfermos.
g) Los trabajos debían ser pagados y remunerados (los caciques indígenas en cambio explotaban al pueblo y no les remuneraban el duro trabajo que realizaban a costa de su salud y a veces de su vida).
h) Los indigenas tenían derecho a protestar, iniciar procesos y apelaciones, contra los españoles u otros indígenas que hubieran vulnerado sus derechos (los incas, aztecas y mayas no permitían ni chistar contra las disposiciones del estado, pues cualquier protesta significaría la condena a muerte de inmediato).
i) Poco a poco los indígenas fueron convirtiéndose a la religión verdadera, entregándose voluntariamente al único Dios, Jesucristo, salvando así su alma. De ella aprendieron los conceptos como misericordia, solidaridad y caridad.
j) No podían ser procesados por el Tribunal de la Inquisición, por tratarse de neófitos en la religión.
k) Yo simplemente agregaría que desde México hasta Argentina hay poblaciones mestizas al 100%, y también hay miles de poblaciones 100% indígenas. En cambio en América del Norte, los protestantes anglicanos eliminaron la raza indígena. Los indigenas en América del Norte eran algunos millones, y los anglicanos - calvinistas los redujeron a 200.000. Hoy en día solo quedan unos pocos en las reservas, y ni siquiera tienen el 100% de sangre india. Y esas reservas están en zonas que antes eran españolas. Saca tus propias conclusiones.
3) Los cátaros albigenses. Los cátaros albigenses no solo eran herejes. Buscaban destruir a la Iglesia y la atacaban sin piedad. Llegaron a formar un ejército de 100.000 hombres, y entre las cosas que querían prohibir el matrimonio y decían que todo acto sexual era malo. Si ellos hubiesen triunfado hubiese peligrado la raza humana, ya que también decían que el acto homosexual era mejor que el acto sexual entre el hombre y la mujer, porque lo peor era procrear. El conde Raimundo VII (cátaro) mandó matar muchos dominicos y obispos en una Iglesia, y los mismos mercenarios cátaros asesinaron al dominico San Pedro de Verona. Algunos se ríen diciendo "en la edad media un ejército de 100.000 hombres". Si, en la Edad Media. Los cátaros llegaron a formar un verdadero ejército porque querían destruir la Iglesia. Contra ellos, también fue una guerra defensiva, porque si triunfaban, la subsistencia de la humanidad hubiese estado complicada. Su herejía apuntaba a prohibir el matrimonio y la procreación.
4) La guerra de los 30 años fue motivada por el odio de los protestantes hacia los católicos. En Inglaterra el Rey Enrique VIII (antes de esa guerra) y posteriormente su hija Isabel de Inglaterra mataron hasta 70.000 personas por solo querer permanecer católicas, y asesinaron unos 40.000 irlandeses. Si la Iglesia no se defendía contra los ataques de los protestantes, podía desaparecer, porque el mismo Lutero decía "hay que quemar al Papa y a toda la curia romana junta". También esta fue una guerra defensiva.
Conclusión: todo lo que nombraste fueron guerras defensivas. Está bien defenderse cuando alguien quiere atacarte. Ahora bien, concluyo diciendo que no todo lo ocurrido en estas guerras es justificable. Los cruzados debían reconquistar Jerusalén, pero no debían decapitar a la población civil musulmana. Lo hicieron por venganza, por todas las atrocidades que habían hecho los musulmanes en contra de los cristianos por mucho tiempo. Sin embargo, en ese episodio, se equivocaron en vengarse de esa manera. Lo mismo, hubo episodios injustos de parte de católicos. El obispo Pierre Cauchon que condenó a muerte a Santa Juana de Arco fue un homicida, porque condenó a muerte a una mujer inocente. Hubo católicos particulares que cometieron masacres injustificables, y por eso la Iglesia pidió perdón. Pero no se puede pedir perdón por guerras defensivas, ya que si están matando, violando y degollando a tu gente, tienes obligación de defenderla. Todo lo que nombraste son guerras defensivas. Aunque dentro de las mismas haya habido sujetos católicos que hayan cometido atrocidades, las guerras en si ocurrieron en defensa de la cristiandad. No hubiesen ocurrido si la cristiandad no hubiese recibido ataques atroces. Hay que evitar la guerra a toda costa, pero si no queda otra que defenderse para salvar a la población civil, entonces es una obligación moral defenderse. Las guerras fueron justas porque fueron defensivas, no siempre lo que hicieron todos los católicos particulares fue justo. Sin embargo, Juan Pablo II pidió perdón por esos malos católicos. Ni los musulmanes, ni los fariseos y sumos sacerdotes, ni los protestantes-calvinistas o luteranos ni miembros de otras religiones han pedido perdón por las masacres de sus antepasados. La Iglesia lo hizo. Y puedo agregar que mientras esos católicos que hacían cosas inmorales lo hacían PESE a ser católicos (la Iglesia nunca aprobó en su doctrina la venganza ni las atrocidades), podemos decir que los musulmanes, el sanedrín y los protestantes hicieron lo que hicieron porque SU DOCTRINA les mandaba hacer tal cosa. En el caso de los católicos, eran aquellos que no eran fieles a su doctrina. En el caso de los otros personajes en cuestión, estaban SIENDO FIELES a su doctrina haciendo las atrocidades que hacían. Los católicos ya hicimos nuestra mea culpa. Estamos esperando que los otros personajes en cuestión la hagan también. Quizás nunca lo harán pero nosotros los perdonamos lo mismo. Sin embargo, la historia hay que contarla completa, no la parte que le conviene a algunos. Aquí tienes la historia completa. Quien tenga oídos, que oiga. Bendiciones.
Las 23 propuestas de Vox para investir a Guardiola en Extremadura.
Campo, agua, sanidad, vivienda, natalidad, familias, menos impuestos…
¿Qué político que diga servir a los ciudadanos se atrevería a votar en contra?
Y quien lo haga, tendrá que dar muchas y muy claras explicaciones de semejante decisión.
El mítico Leonard Bernstein, dirigió en 1981 a la Filarmónica de Viena en este 3er Movimiento de la 3ª Sinfonía de Brahms…
Si esto no te llega al alma, nada lo conseguirá.