Podrás mentirle a quien tú quieras, pero cuando estás conmigo aunque sean 5 minutos, tu sonrisa y tu mirada lo dicen todo.
Tus nervios siguen siendo los mismos.
Porque yo conocí cada rincón de ti, cada imperfección… y aun así las amé tal y como Dios te hizo.
No soy de los que ama a medias.
Yo doy todo, aunque me hagan mierda en el proceso.
Amo sin esperar nada a cambio porque cuando entrego el corazón, lo hago completo.
Al final fui todo, seré todo y todo significó.
No soy como el resto.
Quisiera ser como esas personas que dejan de amar en meses, que dejan de luchar en segundos y dejan de insistir sin mirar atrás. A veces quisiera ser frío, olvidar rápido y no sentir tanto… pero no puedo. Porque aunque el mundo me enseñe a rendirme, yo todavía quiero amar
Quiero aprender a dejar de sentir así como tú aprendiste a dejar personas con el amor en las manos.
A desaparecer sin mirar atrás y ver cómo alguien se destruye en silencio mientras solo intentaba amarte. Porque yo sí hubiera llegado hasta el final del mundo por ti.
Elegí ver tus fallas y aún así quedarme.
Elegí tus imperfecciones y aprendí a amar cada una de ellas.
Porque nunca quise una versión perfecta de ti… te quería a ti.
Así que nunca digas que no te amé con todo mi ser.