La gente quiere amor, pero cuando lo encuentra se asusta, se aburre o duda o siente rencor. Y cuando obtiene dolor en lugar de amor, se aferra a él con más fuerza de lo que se aferraría al placer
Estoy aquí cuando quieras, cuando me quieras y para lo que quieras.
Pero especialmente estoy aquí para las malas porque para las buenas está cualquiera
Madurar es saber decir: Si, me gustas un montón, pero tenemos planes distintos y buscamos cosas diferentes en la vida. Nunca va a funcionar. Gracias por tu tiempo, te deseo lo mejor y espero verte logrando todas las metas que me contaste