Irónico como el departamento que tiene una de las maravillas naturales más bellas de Colombia como lo es el Páramo de Santurban vota en pro de quien desea destruirla por galones de petróleo, son tan incoherentes como el candidato al que le van.
Que Abelardo de la Espriella haya ganado la primera vuelta con más de 10 millones de votos dice mucho sobre el país que somos hoy. Habla de una Colombia donde la homofobia, el machismo y el desprecio por los derechos de las minorías siguen siendo una fuerza política capaz de movilizar a millones de personas.