Me di cuenta que hace mucho tiempo no me pongo triste, eso significa que todo está yendo bien en mi vida o que mi mente dejo de darle bola a cosas insignificantes. O capaz estaré fingiendo demencia quien sabe, lo importante es no estar triste.
Yo podría tener un abdomen definido pero el problema es que me gusta mucho la pizza y el chocolate y el vino y el helado y la picada y la cerveza y las tortas y las papas fritas y
“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.
uno no llora por personas, llora por la desleatad, la falta de respeto, la falsedad, lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele. Porque superar a una persona se supera, pero lo difícil es superar lo mal que le pagaron a uno