El sábado viví una de las noches más emocionantes de mi carrera, de mi vida. 45 mil personas cantando emocionadas, con necesidad de vivir, entregadas, felices, llorando, riendo… 22 años después de comenzar en los escenarios me sigo sorprendiendo, emocionando
no es vuestra responsabilidad haceros cargo de cómo reacciona el resto cuando ponéis límites que son necesarios e importantes para vuestra felicidad y bienestar