Qué ciudad deprimente, pasamos de ser la ciudad de la furia a ser la ciudad de la lágrima.
Todo por 'los perritos y los nenes autistas'... mientras las demás capitales del mundo te deslumbran con fuegos artificiales épicos. Acá, un tango y a dormir...
El 2025 fue el mejor año, me dió un crecimiento personal hermoso, con valores, respeto y armonía. A lo que todo se me hizo más fácil para entender que con responsabilidad, constancia y trabajo, nada en el mundo es imposible
Cierro el año sin arrepentimientos.
Unos juran que soy la mejor persona, otros que soy la peor.
Los dos tienen razón: cada quien conoció la versión de mi que merecía
Toda la semana esperando la despedida de año del laburo, me enferme del hígado y como si fuera poco también me perdí de ir a la pulpería con la familia