El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Cuanto más conozco de la corrupta carrera de Messi, más admiro a Cristiano Ronaldo, es asombroso lo que logró teniendo a tantas organizaciones en su contra.