—Si yo te importara, me dirías cómo salir de esta isla —le dijo el náufrago a su mejor amigo.
—Si yo te importara a ti, no me lo pedirías. Ambos sabemos que, cuando te vayas, dejarás de imaginar que existo.
Abigail Fernández
—¿A quién le vendiste un fragmento de tu alma para acabar así?
—A la mismísima muerte.
—La muerte no compra ni vende, sólo agarra lo que es suyo.
A.Ángel.M.A.