Por fin podemos gritar a los cuatro vientos nuestro amor. El asambleísta oficialista Eckenner Recalde se casó con su ex asesora legislativa Paulina Molina Coro, mamá del asambleísta Dominique Serrano y hermana de la asambleísta María Molina. La hija de Recalde, Nathaly, es la alterna del legislador Dominique. Y ahora ya son familia. Los novios bailaron felices como John Travolta y Olivia Newton. #Quito
@theprincessyona@LRey44422058 Quien habla de princesos.. ellos fueron los que cuando les susurraron algo en la cancha salieron como kiko a acusarlo con el árbitro💅
A los argentinos que defendieron a Ecuador: gracias. La hermandad se siente más fuerte que cualquier marcador.
Ecuador no olvida. Y sí: las Malvinas son argentinas y se merecen la 4ta🏆. 🇪🇨🇦🇷
En todo este tramo del mundial, los argentinos han demostrado más que apoyo a Ecuador. Han demostrado hermandad. No puedo estar más agradecido y estoy segurísimo de que muchos ecuatorianos lo están también. Gracias, argentinos, los queremos. Son increíbles🫶
@alessanRMCF Desde aquí desde Venezuela 🇻🇪 también. En Venezuela y Argentina tenemos asuntos pendientes con la Guyana Esequiba y con Las Islas Malvinas pero podemos hacer un pequeño paréntesis para el juego Inglaterra-Mexico. Por el bienestar del fútbol México no debe avanzar.🇻🇪🇦🇷🇨🇴
México ganó en la cancha, pero una parte de la afición perdió fuera de ella. Y aunque no se pueden cerrar todas las heridas que este pleito dejó abiertas, no quiero quedarme callado. Prefiero hablar y expresar esta sensación, aun con el riesgo de incomodar a los míos.
Es verdad que México ganó un partido importante, y que con él alcanzó algo que a nuestra selección le costó décadas. Eso no es cosa menor, eso emociona. Y los jugadores y el equipo técnico se lo merecen. No pienso fingir que no me alegra. Pero afuera de la cancha, ninguna victoria queda completa cuando, alrededor de ella, se abre una herida. Y hay que tomar enserio lo que pasó. Y hoy, como mexicano, me pesa reconocerlo:
Convertir la pasión en hostigamiento no tiene defensa. Confundir el folclor con el abuso, tampoco. Creer que incomodar al que nos visita es una manera de apoyar a los nuestros es una idea tan infantil como triste. Un Mundial no se juega solo con los pies: también se juega con la educación, con la hospitalidad, con la grandeza y con el alma de un pueblo. Amo mi patria, y sé que hay una picardía y un sentido del humor que todos los mexicanos llevamos muy adentro y tal vez solo nosotros lo comprendemos; pero llevarlo adentro no lo vuelve digno de cualquier momento ni de cualquier persona.
Hay una pregunta que deberíamos hacernos sin buscar la salida fácil: ¿de verdad queremos ganar así? ¿De verdad queremos que el mundo recuerde nuestra alegría enredada con la burla y la grosería? tirándole cerveza a un adulto mayor?
No hablo contra México. Hablo desde México. Lo digo siendo mexicano, uno que ha cargado su bandera por el mundo entero con mucho orgullo. Y me arde reconocerlo justamente porque somos mucho mejores que eso.
Si nos cabe un gramo de madurez, entenderemos que amar a un país no es aplaudirle todo. Amar a México es defender su dignidad incluso frente a los excesos de sus propios hijos. Amar a México es tener el valor de decir que somos mucho más que la minoría que insulta, que agrede, que confunde la pasión con el permiso de perder la educación.
Querido Ecuador, te ofrezco disculpas y pido que el mal comportamiento de unos cuantos no secuestre el nombre de millones de mexicanos nobles, generosos y profundamente hospitalarios.
El enojo de los ecuatorianos tiene total derecho a existir. Ahí es donde el fútbol se sale de la cancha y entra en la conciencia. Ecuador no es nuestro enemigo: Ecuador es un pueblo hermano. Un país latinoamericano con su dolor y su historia, con familias, con niños que también soñaban ver ganar a su selección, con aficionados que viajaron con mucho esfuerzo e ilusión.
Creo que se puede competir sin despreciarnos. Creo que se puede celebrar un gol sin insultar una bandera. Creo que puede defender a México sin humillar a nadie. Nuestros gobiernos han tenido diferencias enormes, ambos han cometido errores, y nuestras patrias están llenas de cosas oscuras, dolorosas, que nadie niega, pero no habitamos este continente para heredar rencores ni para cobrarnos vendettas.
Quizá este sea el momento de decirlo con la frente en alto: perdón a cada ecuatoriano que se sintió agredido, humillado o maltratado por mexicanos que olvidaron lo que significa ser anfitrión. Mi madre humildemente me enseño, que recibir al que llega de lejos es una de las formas más antiguas y honrosas de la fe, y en cómo lo tratamos se prueba de qué estamos hechos. No todos fuimos eso, es cierto. Pero eso también ocurrió, y negarlo sería otra manera de faltarte al respeto a un país entero.
Que esta alegría no nos deje ciegos. Cuando un país recibe al mundo, no basta con llenar los estadios: hay que abrir también el corazón y cuidar el corazón del otro como algo sagrado.
Y desde este mexicano, con el corazón abierto y sin condiciones: te abrazo querido Ecuador.
Reciban mi cariño, y esta ofrenda de concordia y gracia. Que Dios bendiga a su patria.
#daniel
@Ferm_9898 hay que tener pocas neuronas para que conectes que un presidente que detestamos cuyas decisiones no dependen de nosotros no es = ooo los ecuatorianos odian a méxico entonces seamos unos racistas de mrd con ellos, anda razona
@RadioElite997 Soy mexicano y deseo con toda el alma que Ecuador gane mañana. Mis paisanos futbolistas se sienten intocables, superiores a todos, agrandados y son más malos que pegarle a Dios. Urge que los bajen de su nube. Dios bendiga a Ecuador el día de mañana. Saludos carnales 🫶���