Yo me di cuenta del tipo de “amistad” que me ofrecían hasta que pedí el dinero que preste y me daban largas, se escondían y hasta se ofenden. La amistad no la compra el dinero, y si es así nunca lo fue. Aprendí a decir no a la mala. 🫠
Del dicho al hecho existe la diferencia que cada quién quiere hacer, entre lo que digo y lo que hago. Lo que no cambia es intención con la cuál se “hacen” las cosas. Eso habla mucho de uno como persona tanto laboral, familiar y en amistad.