Trabajar en una empresa es lo más parecido a ir a la primaria, tienes que pedir permiso para todo y dar explicaciones de todo. No me gustaba con 10 años me va a gustar de adulto.
Comment tu peux être motivé à aller travailler quand ton salaire ne sert qu'à payer ton loyer, ton essence, ta bouffe au rabais, ton abonnement téléphonique, tes assurances & tes taxes, mais jamais un petit +, un loisir, un weekend ou des vacances, ça sert à quoi ?
Los psicólogos no hacemos milagros. Muchas veces, las causas del sufrimiento son problemas estructurales que solo pueden solucionar políticos, abogados, policías, sindicados o médicos.
No todo es actitud, que no te engañen.
Acabo de llegar al trabajo y, de verdad, no le encuentro sentido a nada. Cuánto nos esforzamos, cuánto nos sacrificamos, cuánto luchamos y todo para qué? Un día estamos aquí preocupados por nimiedades y de repente ya no.
Qué tragedia, qué dolor.
Probablemente ahora mismo estés en casa, mañana curras.
Y estás preparando tuppers para toda la semana porque, seamos sinceros, no te da para comer fuera.
Ganas lo justo para pasar el mes, tomarte un par de cervezas el viernes y salir a cenar el sábado.
Tienes que elegir entre pagar la cuota del gym o la suscripción de Netflix.
Porque hacer las dos cosas ya es “vivir por encima de tus posibilidades”.
Intentas ahorrar. Pero ahorras 100€-200€… y ves que no sirve de nada.
Que por mucho que aprietes, nunca será suficiente.
Ni para una casa.
Ni para una entrada.
Ni para dejar de mirar precios cada dos segundos.
Pero el sistema te dice que todo va bien.
Que “así es la vida”.
Que si quieres más, “trabaja más”.
Como si no estuvieras ya dejando la espalda, el tiempo y la energía en un trabajo que te paga lo mínimo para que sigas volviendo.
Entre ir al curro, volver, hacer tus 8���9 horas y sobrevivir…
la semana se te escapa entera.
Y lo único que te queda es el domingo por la noche preparando tuppers y diciéndote que “algún día” todo irá mejor.
La carrera de la rata no es una metáfora: es ese ciclo donde trabajas para vivir, vives para trabajar y aún así no llegas.
Y lo más triste es que te han hecho creer que la culpa es tuya.
Que no sabes gestionar el dinero.
Que te falta disciplina.
Que deberías “esforzarte más”.
Cuando la realidad es otra:
El sistema está diseñado para que estés cansado, justo de dinero y sin tiempo para cuestionarlo.
Pero si ya te has dado cuenta de esto, aunque sea un poquito… ya estás un paso fuera de la rueda.
Los que escapan empiezan así:
con una verdad incómoda un domingo cualquiera, antes de meter el tupper número 5 en la nevera.
@sanchezcastejon Un futuro de trabajos precarios, sueldos irrisorios, alquileres de muerte, imposibilidad de acceso a una vivienda digna… Precioso futuro.