Sísifo es condenado por los dioses a subir una roca hasta la cima de una montaña desde donde ésta volvería a caer por su propio peso. Es el absurdo del trabajo de un hombre. Subir la roca de la existencia a una cima, luego ver cómo cae y luego volverla a subir, una y otra vez… No hay recompensa ni alivio.
Sísifo, fundador de Corinto, de él se dice que fue uno de los hombres más astutos. Su inteligencia lo llevó a obtener beneficios, incluso más allá de la ética y, en consecuencia, fue sometido a una dura condena en el inframundo por burlar a la Muerte y enojar a los dioses.
María de Hungría encargó a Tiziano la obra para el palacio de Binche, con la serie de pinturas "las furias" encargadas en Augsburgo tras la batalla de Mühlberg, María quiso mostrar en clave mitológica el destino reservado a quienes se rebelan contra su legítimo señor, equiparando el desafío a los dioses con el de los príncipes alemanes al emperador.
En el modo de representar los episodios se advierte una traslación de elementos de la iconografía cristiana a la mitología. Para visualizar el Hades, Tiziano recurrió a fuegos, -en el caso de Sísifo también a dos enormes monstruos cuyas fauces abiertas remiten directamente a imágenes del Juicio Final-, mientras el carácter negativo de los personajes se sugiere acompañándolos de serpientes, elementos ignorados por Ovidio y presentes también en el grabado de Tántalo
Artista: Tiziano
Fecha de creación: 1549
Tamaño: 237 cm × 216 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Estilo: Renacimiento
Me doy cuenta que si fuera estable , prudente y estático , viviría en la muerte.
Por consiguiente , acepto la confusión , la incertidumbre , el miedo y los altibajos emocionales , porque ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida , perpleja y excitante.
Michael Chandler publicó esta foto y esta reflexión sobre su derrota ante Paddy Pimblett:
“No hay palabras para describir el dolor y la decepción que sientes... solo lo vives... dejas que pase y te quedas con lo que aprendiste. Desde ahí, reconstruyes.
Lo mejor que puedes hacer es avanzar con confianza y orgullo de haberlo intentado. Una cosa es segura, puedo descansar sabiendo que me preparé lo mejor que pude y que yo solo fui responsable de mis fallas en ese octágono. Mi equipo me preparó. La UFC me dio la oportunidad. Entré al terreno de juego listo y preparado.
Superado, pero nunca vencido. Nunca fuera de la pelea. Aún en la búsqueda.
Y esta imagen resume cómo me siento y qué es lo que realmente importa. Magullado, ensangrentado y con el corazón roto, pero tengo a mi alma gemela a mi lado y tres pequeñas manos para sostener.
El futuro aún es brillante.
¡Nos vemos en la cima!”.