Algunas aclaraciones sobre este punto:
1) Ensamblar celulares no es precisamente lo que llamaría desarrollo tecnológico, ni capacidad industrial. Más aun, con record histórico de exportaciones en economía del conocimiento.
2) Ese error “no forzado” permitió que la gente pudiera comprar celulares a precios mucho más accesibles (bajaron hasta un 50 por ciento, como el Iphone).
3) Les avisamos con mucha antelación qué íbamos a hacerlo. Incluso debatimos con él mismo la mejor forma de hacerlo y por eso fue en etapas.
4) Curioso que un periodista que siempre estuvo en contra del régimen de Tierra del Fuego, ahora lo defienda.
@lmantaras 3/4 partes de la brecha están explicadas por la falta de fertilización.
Y ésta, por la falta de concordancia entre precio pagado por los fertilizantes y el precio recibido por los granos.
Es un caso de rendimientos marginales decrecientes.
El progreso genético explica el otro 1/4
Importante!👇
Recibí esta carta de Michael Gelchie, Director Ejecutivo de Louis Dreyfus Company.
Una inversión estratégica para la empresa que se decidió que se hiciera en nuestro país. Son 400 millones de dólares para la construcción de una planta de procesamiento de girasol en Bahía Blanca.
Surgió a partir de la reunión que mantuvimos en el Argentina Week en New York y es otra muestra enorme de confianza en lo que está haciendo el presidente @JMilei. 🇦🇷🇦🇷🇦🇷
El caso de Vicuña mencionado acá es interesante. Las empresas argentinas ofertaron 70 millones de dólares, frente a los 52 millones por fabricar los edificios modulares en China, enviarlos desde China a San Juan, y ensamblarlos. Exigir contenido local argentino acá equivaldría, en la práctica, a imponer un arancel del 35% (sin los ingresos fiscales).
La nota de Perfil indica que la oferta china incluía 500 dólares por metro cuadrado de costo de fabricación en China más 200 dólares de flete, frente a los 1300 dólares por metro cuadrado en la Argentina. En otras palabras, el flete ya está operando como el equivalente a un arancel del 40% y hacer el mismo trabajo en Argentina costaría en realidad un 160% más.
¿Cuál es el principio límite acá, si las empresas argentinas no pueden competir en igualdad de condiciones, incluso cuando la opción china ya enfrenta una protección natural equivalente al 40% de su costo de fabricación por el flete y si los costos unitarios son un 160% más altos? ¿Por qué es deseable imponer el equivalente a un arancel del 35%, por encima de un arancel natural del 40%, para desarrollar un sector donde las empresas argentinas no podrían competir en los mercados internacionales ni aunque redujeran sus costos un 50%? ¿Cuál es el fundamento para pensar que Argentina puede llegar a desarrollar alguna vez una ventaja comparativa en la construcción modular prefabricada?
Hay tres problemas básicos acá al intentar forzar los requisitos de contenido local:
1. Incidencia sobre la renta del recurso. En la medida en que los requisitos de contenido local no sean vinculantes, son irrelevantes. Cuando son vinculantes, obligan a la empresa en cuestión a alejarse del proveedor de menor costo total. El aumento de costos resultante consume parte de la renta del recurso. Dado que esa renta es la base sobre la cual se pagan dividendos, impuestos, y reinversión, cualquier mandato vinculante no es fiscalmente neutral.
2. Incidencia de equilibrio general. Los proveedores protegidos no aparecen de la nada. Absorben capital, crédito, mano de obra calificada, logística y capacidad de gestión que otros sectores también necesitan. Al forzar la demanda minera hacia estos insumos locales, el Estado eleva los costos de los insumos en toda la economía. Por lo tanto, los sectores no beneficiarios se vuelven menos competitivos, exportan menos y compensan importando más. El "valor agregado local" queda, por ende, al menos parcialmente compensado por la pérdida de competitividad en otros sectores.
3. Incentivos dinámicos. El argumento de la industria incipiente dice que la protección compra tiempo para el aprendizaje práctico (learning-by-doing), pero la creación de un mercado cautivo cambia necesariamente los objetivos del proveedor. Una vez que los ingresos dependen de un mandato, la inversión de mayor rendimiento suele ser "invertir" en preservar el mandato mismo a través del lobby y la corrupción. As�� que, en lugar de producir empresas que puedan competir a nivel global, un mandato produce empresas que solo pueden sobrevivir detrás de la protección de la barrera regulatoria.
En este sentido, la protección temporal contiene un problema intrínseco de consistencia temporal: una vez que la renta existe, los beneficiarios se organizarán para mantenerla. Pueden invocar muy fácilmente el empleo, las inversiones hundidas, el desarrollo regional y la capacidad nacional para evitar la disciplina que supuestamente debía llegar más tarde.
El experimento a gran escala con este instrumento en la región confirma las tres objeciones simultáneamente. Brasil incorporó requisitos de contenido local vinculantes en sus rondas de licencias de petróleo desde 2003, con el objetivo de convertir la renta del pre-sal en demanda para la industria naval. El resultado fue un cuello de botella productivo: según Wood Mackenzie, los compromisos originales de contenido local habrían demorado o impedido la entrada de 10 FPSOs (barcos gigantes de Floating Production, Storage, and Offloading) y reducido la capacidad de producción de 5 a 3,7 millones de barriles diarios, con regalías potencialmente reducidas a la mitad. Y la relación protegida entre Petrobras y sus grandes contratistas terminó siendo el sustrato de Lava Jato. El punto de llegada natural de la dinámica del punto 3.
El argumento de la industria incipiente exige no solo que el aprendizaje práctico sea posible, sino que la trayectoria de aprendizaje termine en algún punto cercano a la ventaja comparativa. Los números de Vicuña hacen que esto último sea prima facie inverosímil para la construcción modular. Y el proceso de aprendizaje tendría que terminar en un nivel competitivo frente a una industria china que, de por sí, sigue mejorando de manera continua.
En la Argentina, en la práctica, el intento de construir industrias nacionales bajo la sustitución de importaciones, creando una de las economías más cerradas del mundo, claramente fracasó. Las exportaciones se estancaron y quedaron muy por detrás de las de Chile, incluso en bienes procesados y en manufacturados; la economía no crece en términos per cápita desde 2008 y la productividad total de los factores está estancada desde hace décadas. Aplicar mandatos rígidos de contenido local a la minería moderna reproduce, bajo otro nombre, la lógica central de la sustitución de importaciones: encarecer insumos para crear demanda cautiva, con la expectativa de que en algún momento surja competitividad internacional. No funcionó. Las supuestas "industrias infantes" nunca maduraron.
Donde haya fallas de mercado genuinas, hay que identificar la falla específica y proponer un instrumento que la aborde de la manera más directa. Si la falla es el aprendizaje, hay que facilitar y subsidiar el aprendizaje. Si es la certificación, hay que ayudar con la certificación. Si es la información, hay que coordinar la información. Si el problema está en la infraestructura, hay que construir la infraestructura. Un arancel o un mandato de compra no hace nada de esto. Le impone un impuesto al comprador, distorsiona la elección de insumos, crea una renta protegida y espera que el aprendizaje ocurra como un subproducto secundario de un mercado cautivo, en lugar de simplemente generar un interés poderoso y concentrado para perpetuar esa renta.
El sector australiano de equipos, tecnología y servicios mineros (METS) ofrece un contraste quizás interesante. Australia tuvo una política deliberada de participación industrial local, pero no una política proteccionista de contenido local. No usó cuotas obligatorias de compra, mandatos de sustitución, aranceles protectivos ni restricciones cuantitativas para obligar a los proyectos a abastecerse localmente. Por el contrario, Australia opera desde hace décadas bajo un régimen comercial muy abierto, con aranceles bajos, una extensa red de acuerdos de libre comercio y una economía integrada a las cadenas globales.
La política australiana apuntaba a otra cosa. El principio era que los proveedores australianos tuvieran oportunidades "plenas, justas y razonables" ("full, fair, and reasonable") para competir en los grandes proyectos, no que los proyectos estuvieran obligados a comprar local aunque hubiera alternativas más eficientes. Los programas de participación industrial exigían planes, transparencia, información sobre licitaciones y justificación de decisiones de abastecimiento, pero no imponían porcentajes físicos de contenido local.
En algunos acuerdos con los gobiernos estaduales (State Agreements), además, las mineras deben presentar planes o reportes de participación local y justificar sus decisiones de abastecimiento. Si una empresa decide importar insumos que podrían haber sido ofrecidos localmente, puede tener que explicar por qué la alternativa local no era razonable o económicamente practicable, o por qué no cumplía con los estándares requeridos de precio, calidad, experiencia, entrega o servicio. Esto crea un costo de información y justificación frente a la importación injustificada, pero sin convertir al proveedor local en un vendedor cautivo. La diferencia es central: el sistema favorece la competencia transparente de proveedores locales capaces, no la obligación de comprar local aunque la oferta sea inferior.
Es decir, el Estado actuó sobre los márgenes donde podía existir una falla de mercado: información, acceso a licitaciones, capacidad de los proveedores, formación de habilidades, vínculos entre empresas, universidades y centros de investigación, y conexión con cadenas globales. El objetivo no era crear compradores cautivos, sino permitir que proveedores locales capaces compitieran contra proveedores globales en condiciones transparentes.
El sector METS entonces no nació de un mercado cerrado, sino de la demanda genuina de un enorme sector minero operando en condiciones técnicas difíciles. Las grandes empresas globales traían capital, tecnología y estándares; los operadores locales y proveedores australianos aprendían al resolver problemas reales para ellas; y el sistema público de investigación ayudaba a convertir esos problemas en capacidades acumulables. Cuando la modularización volvió más eficiente importar parte de la infraestructura, Australia no trató de preservar por mandato el viejo porcentaje de contenido local.
La política buscaba desarrollar capacidades exportables alrededor de la minería y el petróleo, no conservar artificialmente tareas que habían dejado de ser competitivas. La última estimación nacional disponible ubicaba las exportaciones METS australianas en A$17.000 millones en 2020, algo más de US$10.000 millones al tipo de cambio de ese año, y el sector probablemente creció desde entonces.
Si miramos a Chile, que también opera bajo el libre comercio y sin requisitos de contenido local, se estima generalmente que el multiplicador de la actividad minera se ubica entre 1,3 y 2, y el empleo indirecto generado por la industria minera es más del doble del empleo directo, lo que representa unos 780 mil puestos de trabajo frente a 310 mil trabajadores y contratistas mineros en el 2025. Los proveedores mineros chilenos exportan alrededor de 1.200 millones de dólares por año en equipos, tecnología y servicios.
Como indican ambos casos, la minería demanda muchos insumos que son servicios in situ: mantenimiento de maquinaria, logística especializada, geología, software de monitoreo, soluciones ambientales, soporte operativo, obras complementarias y formación técnica. En estos nichos de servicios, Argentina sí tiene ventajas comparativas potenciales. Gran parte del desarrollo aquí ocurrirá de manera orgánica, pero el Estado puede ayudar si actúa sobre restricciones concretas: formación laboral, certificaciones, infraestructura, información, coordinación entre empresas y universidades, y acceso competitivo de proveedores argentinos a licitaciones exigentes.
Para desarrollar valor local y cadenas de suministro, en lugar de más proteccionismo y una sustitución de importaciones 2.0, a mi juicio el punto de partida entonces debería ser dejar de castigarlos con Ingresos Brutos y el Impuesto al Cheque, mejorar la disponibilidad de mano de obra calificada y remover los cuellos de botella que impiden que proveedores locales eficientes escalen junto con la minería.
Importante!👇
El Comité RIGI aprobó hoy dos nuevos proyectos.🇦🇷🇦🇷🇦🇷
El gasoducto San Matías por una inversión total de USD1.300 millones para transportar 27MMm3/d de gas natural desde Neuquén al golfo San Matias en Río Negro. Este gasoducto está 100% dedicado a la exportación de GNL del proyecto de SESA, que ya había ingresado al RIGI el año pasado, y habilitará exportaciones de USD2.500 millones por año.
El otro proyecto es la segunda etapa del proyecto de litio Sal de Oro en Salta y Catamarca. Este proyecto lo lleva adelante la compañía coreana Posco e implica una inversión total de USD547 millones para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio, lo que equivale a exportaciones de más de USD300 millones por año.
Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidente. Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia que, por su culpa, es un verdadero desastre. Por ejemplo, por no adherir al RIGI está privando a los riojanos de más empleo, recursos y mejores salarios.
Podemos estar en desacuerdo o no con la política científica de Milei. Pero no podemos ser deshonestos intelectualmente, más si usamos la palabra científico en la bio (además de funcionario, ejem).
Me tomé el trabajo de mirar el raking de Scimago. En general estos rankings no me parecen buenos. Pero dada la metodología que tienen, podemos ver si la afirmación de que CONICET retrocede gracias a Milei tiene algún sentido o no. Sospecho que no necesitan el spoiler.
Hola @mgrapetti, estoy de acuerdo con tu afirmación de que en un proceso de crecimiento típico, casi todos los sectores crecen.
Lo que me parece claro es que *no* estamos en un proceso de crecimiento típico. Y por *buenas razones*. Necesitamos una reasignación masiva de recursos de sectores ineficientes hacia sectores en los que somos mejores produciendo. Esto necesariamente implica que muchos sectores artificialmente inflados por las décadas de proteccionismo absurdo (particularmente en la industria), deban reinventarse o reducirse.
En el medio, por supuesto, están los trabajadores con capital humano específico que son los que más van a sufrir este cambio necesario. La respuesta no es mantener las industrias ineficientes ni devaluar la moneda. La respuesta es permitir que la reasignación de trabajo a otros sectores sea lo menos dolorosa posible. Saludos!
https://t.co/0Qd4nOLG2T
La cadena láctea arrancó el 2026 con más leche (+9,4% interanual) y exportaciones récord para un primer trimestre. Sin embargo, el productor primario enfrentó una coyuntura más exigente, con precios reales en baja, márgenes más débiles y mayor presión financiera.
El desafío no pasa solo por producir más, sino por canalizar esa mayor producción hacia mercados dinámicos y sostener una estructura de precios y márgenes compatible con la continuidad económica del tambo.
Por @Jgarzon02 y @FrancoArtusso : https://t.co/JlBkxT4cXt
Objetivo 1 es mantener el superávit fiscal.
Objetivo 2, de largo plazo, es reducir el tamaño del estado.
Hacer 2 sin 1 es suicidio, así que si no se puede recortar más el gasto, mejor no tocar los impuestos. Urge una reforma tributaria que eficientice la imposición y reduzca los impuestos sumamente distorsivos y exenciones arbitrarias. Una reforma impositiva moderna y eficiente es un trabajo sumamente importante pero difícil de hacer.
Pareciera que para ser macroeconomista en Argentina hay que hablar del tipo de cambio real como instrumento de política económica que puede manipularse alegremente y poco más. Es agotador.
Desesperante dialogar con una boluda a la que le mostrás que el sistema de octógonos no diferencia entre almendras y papas fritas y te contesta “prefiero una fruta”.