No seré joven otra vez, por eso yo si mandé ese mensaje largo, si di esos abrazos, si lloro todo lo que quiero, rio en alto sin sentir vergüenza, amo con toda mi intensidad y sé que jamás me arrepentiré.
Las personas con las que compartes tu vida, los momentos que disfrutas de su compañía, la complicidad en las vivencias. Ahí está la clave de todo esto.