El interés no desaparece de golpe,
se nota en los pequeños detalles:
en los mensajes que ya no llegan,
en las conversaciones que ya no empiezan,
en las ganas que poco a poco se van.
Tu silencio no siempre duele,
pero me hace pensar demasiado.
Y mientras tú simplemente callas,
yo invento mil razones
para sentir que ya no te importo.