Me van a dar duro por lo que voy a decir pero como exvoluntario de Cruz Roja Colombiana y médico de atencion prehospitalaria explico el porque Colombia en este momento no necesita más equipos de rescate de los que ya hay.
Primero debo decirles que Colombia cuenta con 23 equipos de rescate conocidos como USAR (Urban Search and Rescue) con cerca de 1000 rescatistas y de esos 1000 hay 170 que hacen parte del equipo elite conocido como el USAR COL-1 que cuentan con alta acreditación internacional, esto hace que el país sea uno de los 4 países en todo el continente americano y el único en la región que tienen un equipo de búsqueda y rescate certificado por la ONU.
Segundo, aparte de los socorristas, Colombia cuenta con 18.000 voluntarios activos de Cruz Roja y alrededor de 45.000 de la defensa civil en todo el país, además de los cuerpos de bomberos y personal del ejército, lo que hace que solo el cuerpo de voluntarios y socorristas sean de alrededor de unos 65000 sin contar con las demás instituciones, claro no todos se van a activar pero se puede disponer de ese personal en el caso que se requiera.
Tercero, después de una tragedia las 72 horas posterior al evento son primordiales y la mayoría de las personas que son rescatadas lo son por los equipos de rescate locales y por los familiares, amigos, vecinos, etc, que ayudan en las labores de rescate, los equipos internacionales generalmente llegan luego de estas 72 horas y no hay evidencia que respalde que a más grupos de rescate hayan en una zona más posibilidades haya de encontrar más sobrevivientes.
Cuarto, porque al haber muchos grupos de rescate no se genera una buena coordinación entre equipos, se descuidan zonas y en una zona donde hay escasez de alimentos se vuelve un problema el brindar alimentos tanto a ellos como a los pobladores y supervivientes.
Quinto, no todos los equipos de rescate enviados están bien certificados para la labor y esto es fundamental porque un equipo de rescate certificado sabe en donde y como actuar, reduciendo la improvisación y disminuyendo el riesgo.
Es por eso que en este momento no se necesitan más equipos de rescate sino que se necesitan más insumos y donaciones.
Es urgente que el presidente @ABDELAESPRIELLA y @jrestrp suspendan una vez lleguen al gobierno, los pagos y los contratos de la defensa legal de @petrogustavo por sus problemas judiciales en los Estados Unidos. Su defensa por la inclusión en la lista Clinton y su posible judicialización no puede ser pagada por recursos públicos.
🚨Message to the People of Colombia:
I arrived today in Bogotá, grateful for the CNE’s invitation to once again observe your presidential runoff.
Tomorrow, June 21, Colombia stands at a decisive moment in its democratic history. The choice before you will test the courage and commitment of the Colombian people.
As the United States Founders boldly declared 250 years ago, freedom and right to vote are sacred gifts from God. To betray your vote for dirty money is an insult to our Savior.
Let me be crystal clear: this is your decision. The future of Colombia lies, as it has for decades, in YOUR own hands. You are a sovereign nation.
As someone born in here, with many friends and family that still call it home, I’d ask that you choose security, prosperity, unity, and the defense of democratic institutions.
May God grant you wisdom.
With respect, hope, and humility.
Mientras algunos buscan explicaciones rebuscadas, otros simplemente observan. @shakira es una mujer brillante y cada detalle de sus presentaciones tiene intención. El tigre rugió y Colombia escuchó. Somos defensores de la patria
FIRMES POR LA PATRIA
#FirmesPorLaPatría
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, en un diálogo con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, logró que ese país tumbara los aranceles contra Colombia. https://t.co/if1kX8q65f
Y cuánto le costaría eso al país ? Hay que votar esta vez no solo para escoger al presidente entrante , sino para garantizar que podamos volver a votar en 4 años
A usted pueden no gustarle las formas de Abelardo. Su manera de hablar, su deseo evidente de impresionar, su arrogancia desbordada, sus excesos. Es legítimo. A mi tampoco me gustan.
A usted puede no gustarle el Centro Democrático. Le huele a uribismo viejo, a una tradición política con la que usted nunca se identificó.
A usted puede no gustarle Oviedo. Le parece tibio, demasiado técnico, no le gustan sus formas.
Pero las formas no son lo que va a gobernar el país durante cuatro años. Lo que va a gobernar el país son los principios institucionales del que se siente en la Casa de Nariño. Y ahí la diferencia no es estética. Es estructural.
Empecemos por Abelardo.
Ha dicho con todas las letras que respeta la Constitución. Su programa está construido sobre el apego irrestricto a la ley. Y se ha comprometido públicamente con un solo período.
Se formó en la Universidad Sergio Arboleda. Y no en cualquier Sergio Arboleda: en la de Rodrigo Noguera Laborde y Álvaro Gómez Hurtado, la tradición conservadora institucionalista colombiana, la misma que defendió el Estado de derecho frente al narcoterrorismo, frente al M-19 y frente a la constituyente del 91 cuando casi todos se rendían al entusiasmo. Esa escuela respeta el partido completo, no solo cuando va ganando.
Sigamos con Paloma.
Tres períodos consecutivos en el Senado. Sin un solo escándalo de corrupción en doce años.
Abogada y filósofa de Los Andes, con especialización en economía y maestría en Nueva York. Pero el dato que más importa para esta conversación es otro: enseñó "Constitución y Democracia" en Los Andes. Es decir, la candidata pasó años enseñándole a estudiantes universitarios cómo funciona la Constitución y por qué hay que defenderla.
Cree profundamente que los desacuerdos políticos se resuelven adentro de las instituciones, no eliminándolas.
Y terminemos con Oviedo.
Doctor en economía de la Universidad de Toulouse, profesor del Rosario, exdirector del DANE. En el DANE entregó cifras durante la pandemia con un rigor técnico que le valió el respeto incluso del petrismo. El propio Gustavo Petro, antes de llegar a la Presidencia, dijo públicamente que le gustaría mantenerlo en su administración. Léalo otra vez: Petro quería mantener a Oviedo.
¿Por qué? Porque en un país donde casi todo está politizado, Oviedo demostró durante cuatro años que se pueden producir datos sin agenda. Que se puede medir pobreza sin maquillarla. Que se puede informar sobre desempleo sin esconder los números malos del propio gobierno.
Llegó a la política por la vía más difícil. Recogió firmas. No fue ungido por ningún cacique. Fue concejal de Bogotá por estatuto de oposición, después de haber sacado 616.000 votos a la Alcadía como independiente.
Oviedo no es uribista. Es un independiente que escogió esta alianza porque considera que el riesgo institucional del momento exige unidad. Y Paloma escogió a un vicepresidente con quien discrepa e, porque entendió que la coalición que el país necesita no se construye solo entre los que piensan igual.
Eso es democracia. Eso es respeto a la pluralidad.
Ahora compare.
Iván Cepeda dice que quiere modificar la Constitución. Su programa de gobierno repite la palabra "irreversibles" como mantra para describir las reformas que pretende.
Cepeda ha propuesto eliminar el Consejo Nacional Electoral, el día después de que el CNE le adoptara una decisión adversa que no le favorecía electoralmente. La frase fue suya: "ese nefasto consejo deberá ser eliminado en una reforma política".
Léala con cuidado. Cuando una institución toma una decisión que no le gusta, su primer instinto no es controvertir la decisión por las vías jurídicas. Su primer instinto es eliminar la institución.
Y nunca, en treinta y dos años de carrera política, Iván Cepeda ha dicho cuánto piensa quedarse en el poder. Nunca ha descartado una reelección. Promueve una constituyente, seguramente con el deseo de que extienda mandatos, redibuje contrapesos y modifique reglas electorales. Su programa abre todas esas puertas y no cierra ninguna.
La pregunta que toca hacerse.
No es "¿con cuál me siento más cómodo estéticamente?". La pregunta es "¿cuál de estos respeta las reglas del partido que estamos jugando?".
Abelardo, con sus excesos: respeto la Constitución, voy cuatro años, me voy.
Paloma, legalidad, instituciones, diálogo con el adversario.
Oviedo, técnica, datos, servicio público sin agenda.
Cepeda, con su calma intelectual: reformas irreversibles, constituyente, sin compromiso de un solo mandato.
La decencia política no se mide por los modales. Se mide por la disposición a perder. Quien respeta la regla acepta que algún día puede perder bajo esa regla.
Quien quiere cambiar la regla, no.
Abelardo, Paloma y Oviedo aceptan el riesgo de perder.
Cepeda diseña un país en el que ese riesgo no exista.
Esa es la elección.