Atención a la sensación. Todo el tiempo atención a la sensación del cuerpo. Así se vive en la realidad del momento presente. En la sensación del momento presente que es siempre cambiante, impermanente.
Estaba perdiendo al amor de mi vida, a mi mejor amigo, a mi mentor. Lo dejé partir; no me aferré a él ni traté de retenerle. Ni siquiera tuve que pensar en ello; simplemente sucedió de esa manera. Fue una alegría y un honor estar con él y vivir esto con él. Me llené de alegría.
Todos nos contamos una historia sobre nosotros mismos. Siempre. Continuamente. Esa historia es lo que nos convierte en lo que somos. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esa historia.
¿Sabes que este sitio se llamaba Patio de las Interrogaciones?. Los alumnos escribían preguntas en trozos de papel y dejaban que el viento los arrastrara. Según la dirección en que el papel saliera de la plaza, obtenías diferentes respuestas.
Sí. No. Quizá. En otro sitio. Pronto.