ORACIÓN POR LAS FINANZAS:
Padre, pongo delante de ti mis finanzas. Tú conoces las cuentas que debo pagar, las obligaciones que me preocupan y las noches en las que el dinero se ha convertido en una piedra sobre mi pecho. Dame sabiduría para administrar, disciplina para ordenar y humildad para reconocer dónde me he equivocado. Líbrame de las decisiones impulsivas, de las apariencias costosas y de la necesidad de impresionar a quienes no conocen mis batallas. Bendice el trabajo de mis manos. Abre puertas que nadie pueda cerrar y dame ojos para reconocer las oportunidades que ya has puesto delante de mí.
Pero también, Señor, protege mi corazón de convertir el dinero en mi dios. Que la abundancia no me aleje de ti y que la escasez no me haga desconfiar de tu bondad. Enséñame a producir sin destruirme, a prosperar sin corromperme y a compartir sin esperar aplausos.
Que nunca me falte el pan, pero, sobre todo, que nunca me falte tu presencia.
En tu santo y bendito nombre, Cristo.
Amén.