Hay una calma rara que llega cuando aceptas que no todo tiene explicación y que la vida es, por definición, injusta.
A veces la vida pasa -o pasa por encima-y tú solo haces lo que puedes: ir tirando, que no es poco.
La vida no es justa ni injusta: es una moneda lanzada al aire. Algunos nacen con suerte, otros aprenden a sangrar sin anestesia. Y da igual lo que te esfuerces, siempre habrá un hijo de puta al que todo le caiga gratis.
Fenômeno que se aplica a quase todos os âmbitos da vida: palavras bonitas enquanto você é útil e tem algo a oferecer; depois, te descartam. Por isso, projetar gratidão nas pessoas é um erro crasso. São raríssimas as exceções. A vida como ela é. Você vale o quanto tem a oferecer.