¿En qué momento ser de izquierda pasó a ser defender a un pelotudo que usa plazas, paradas y juegos de niños como meadero para firmar su nombre por todo Montevideo?
¿Soy menos progresista por querer que al bobo este, y a cualquiera que vandalice sistemáticamente la ciudad, le caiga todo el peso que corresponda?
A mí mi abuelo me enseñó que ser de izquierda era estar del lado de los que más precisan. No del gil que tiene guita para comprarse aerosoles y tiempo para andar marcando territorio en bienes públicos, como si Montevideo fuera su propiedad y los demás tuvieran que agradecerle la “obra”.
Miren que una plaza, una parada o un gimnasio al aire libre no son “del sistema”. Son del gurí que no tiene patio y usa los juegos. Del que no puede pagar un club y usa los aparatos del parque. De la persona mayor que precisa un banco en condiciones para descansar si sale a hacer mandados o trámites. Del trabajador que espera el ómnibus y necesita que funcione la pantalla que informa cuánto falta para que pase el bondi. Y también de quien, por edad o por lo que sea, capaz ni siquiera sabe manejar una app para saber que bondi le sirve.
Cuando un gil vandaliza todo eso no está haciéndole daño al poder. No está incomodando a ningún privilegiado. Le está cagando la plaza al gurí, el descanso al abuelo y la parada al laburante. Hay que ser muy hipócrita para autopercibirse de izquierda y ponerse del lado de quien perjudica justamente a los que más necesitan que lo público esté cuidado.
El privilegiado, si la plaza está destruida, se mete en el auto y se va a otro lado. Si la parada está vandalizada, ni se entera porque no anda en bondi. Si los juegos están rotos, sus hijos tienen patio, club o shopping. El que más pierde cuando se deteriora lo público es siempre el que depende de que lo público funcione.
Y no, no estoy hablando de murales ni de intervenciones artísticas acordadas que embellecen la ciudad, le dan identidad a un barrio y transforman un espacio. Eso está hermoso. Estoy hablando de vandalizar. De rayar juegos infantiles, paradas, fachadas, plazas y mobiliario público. De imponerle a toda una ciudad la firma de un tipo al que evidentemente le importa más verse en todas partes que respetar lo que usan los demás.
Así que no: defender a un salame que rompe, raya y se apropia de lo que es de todos no es de izquierda. De izquierda es defender que la ciudad sea digna, accesible y disfrutable para quienes más dependen de ella.
Y habría que empezar a reflexionar un poco más sobre qué es la izquierda y qué es solamente biru-biru careta de redes sociales. Que a este tipo también lo critique gente de derecha no lo convierte automáticamente en una causa justa. No todo lo que molesta a la derecha merece ser defendido. El sentido común debería de ser una punto de encuentro de todos.
Porque además, después, por defender lo indefendible en nombre de la puta grieta, les dejan servido el discurso a los outsiders de ultraderecha: los que llegan agitando odio, prometiendo orden a los palazos y diciendo que la izquierda defiende el deterioro y la impunidad. Con ese panfleto llegan al poder, y esos si, esos arrasan con derechos de verdad y ahí los quiero ver explicándole a la gente que pedir que no le hicieran mierda la plaza del barrio era “ser de derecha”.
Criticar, denunciar y exigir que se repare lo vandalizado no es ser facho ni volverse conservador. Es entender algo básico: lo público es, sobre todo, el patrimonio de los que menos tienen.
Y si estás en contra del patrimonio de todos por defender el privilegio de uno, entonces el que no entendió qué significa ser de izquierda sos vos.
Hoy prohíben en la ESI a María Elena Walsh y canciones como "Hay secretos" de Canticuenticos, herramientas que han permitido a muchos niños expresar situaciones de abuso. Mañana puede ser el turno de Manuel Puig, García Lorca o de autores y libros que, según algún ente regulador, "perturban" a nuestros hijos. Así comienza la censura: disfrazada de moralidad. Estas ideas y sus consecuencias no son nuevas; Ray Bradbury las retrató magistralmente en 1953 con su novela Fahrenheit 451, y François Truffaut las llevó al cine en 1966. Los contenidos no son los que atrasan o "quedan viejos", los que atrasan son los que toman estas decisiones.
Mientras el gobierno sobreactúa mandando a la policía a CONICET y humillando a los trabajadores, no hay ningún indicio de gestión en las demás áreas de CyT. No hay becas, no se pagan subsidios, no se firman compras de equipos, el sistema está roto y paralizado. Es una vergüenza
Una familia al otro lado del telón de acero está a punto de abandonar su país.
Sin que su hija Susan la vea, Katalin esconde algo en el interior del oso de peluche de la pequeña.
La suerte está echada.
Va hilo #DíaMujeryNiñaenCiencia#11F
"La entrenadora nucleica"
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#OrgulloArgentino
Un día como hoy pero de 1906, nacía Luis Federico Leloir 🧪
El médico y bioquímico argentino recibió el Premio Nobel de Química en 1970 y, cinco años antes, el Premio Fundación Bunge y Born en Medicina.
Una mujer de 92 años explicó lo que significa votar para ella. Lo hace desde 1951, año que se instauró el derecho al sufragio femenino en la Argentina: "Significa una república democrática, con libertad de expresión y libertad de pensamiento" #Elecciones2023 https://t.co/AnV4eDU1KF
La revolución de 'Los Viejos Meados"...
Éstos "señores" y "señoras" son la última generación de grandeza de la Argentina, trabajaron y construyeron el país qué aún tenemos.
Subestimarlos, no es un error de juventud, es una canallada digna de basuras.
#EleccionesArgentina2023
La Modestia (1752), esta increíble escultura fue realizada en mármol por Antonio Corradini. Fíjense en el efecto de la transparencia del velo que cubre a toda la mujer. La obra se custodia en la Capilla Sansevero (Nápoles, Italia)
#FelizSabado#art#photography
1) En las escasísimas veces que un peronista reconoce que otro peronista la embarró feo, considera que “hacerse cargo” es entregar cargo o caja. No ser juzgado y condenado. Para ellos nunca hay crimen sino error político 2) Culpa a la mina.
Qué ser humano nefasto es Massa.
No creían en ella ni en su idea, pero salvó a millones del #COVID19 y ganó el #PremioNobel2023 de Medicina. ¡Aplauso de pie para Katalin Karikó! 👏👩🔬💜🙌
“Ten years ago I was kicked out and forced to retire.”
Our new medicine laureate Katalin Karikó (@kkariko) told us how much it means to be awarded the Nobel Prize after a scientific career that has been full of challenges.
Ten years ago, Karikó was still doing all her experiments by hand but today she has been awarded the medicine prize for her research on mRNA, which led to the development of COVID-19 vaccines.
Listen now:
BREAKING NEWS
The 2023 #NobelPrize in Physiology or Medicine has been awarded to Katalin Karikó and Drew Weissman for their discoveries concerning nucleoside base modifications that enabled the development of effective mRNA vaccines against COVID-19.