Leyendo este fragmento ahora tengo más reparos sobre la medida de aseguramiento contra Wadith Manzur y Karen Manrique.
La medida de aseguramiento es una medida cautelar procesal, no una anticipación de la pena. Esa medida se impone sobre la persona y aunque tenga una consecuencia material igual a la de la pena (la privación de la libertad), tiene causas y finalidades distintas. Se impone, entre otras cosas, por la necesidad y la urgencia de proteger el proceso ante algunos riesgos, pero de ninguna manera pueden hacer ver al procesado como culpable.
Y no, no soy abogado de ninguno de ellos y ni siquiera sé quiénes los representan en la Corte.
Recibo con serenidad y absoluto respeto la decisión de la Corte Suprema de Justicia. Tengo plena tranquilidad frente a mis actuaciones y total disposición para atender cada requerimiento del alto tribunal; por eso me pongo a disposición de las autoridades.
Confío en la justicia y en que este proceso permitirá esclarecer los hechos y demostrar mi inocencia, tengo la tranquilidad de haber actuado siempre conforme a la ley.
Vuelve el mundo a celebrar una orden de captura sobre un inocente.
La izquierda celebra lo de Wadith Manzur porque es del Partido Conservador. La derecha celebra porque es por el caso UNGRD.
Yo pienso en el procesado y en sus garantías. No ha sido vencido en juicio y debería seguir en libertad. Y más me opongo cuando las medidas de aseguramiento no se dictan al inicio del proceso. Dudo de la urgencia y la necesidad cuando son en el curso del mismo.
Yo, que creo que las garantías fundamentales no responden a ideologías políticas, rechazo esa privación de la libertad.
‼️#HistoriaPolítica‼️
¡Momil (Córdoba) está firme con el #EquipoW!
El exalcalde de este municipio Jorge Carlos Bittar (@JORBIT30) ratificó su respaldo y compromiso a través de esta multitudinaria concentración política al seguro senador Wadith Manzur Imbet (@wmanzur).
Juan Luis Guerra presenta una nueva versión de su emblemática canción ‘Estrellitas y Duendes’, ahora junto a la inconfundible voz de Sting. Una colaboración histórica que se siente tan mágica como la canción misma.
Muchos jóvenes logran graduarse gracias al Icetex, pero al salir al mundo laboral se topan con la realidad: cuotas impagables, reportes y deudas que asfixian a sus familias.
¡Lo social del Icetex debe aparecer aquí, es cuando más necesitan apoyo!
#ReformaIcetex
No más
No más, carajo, no más! O sea que queremos destruirnos como sociedad? O sea que deseamos que el odio sea nuestra canción de cuna? No señor Uribe. No puede condenar a un expresidente porque asiste silencioso a las honras fúnebres de un joven político. El nefasto Quintero no puede señalar a lo que llama la narcoderecha como la autora del crimen en un rastrero alarde electoral. La señora Vicky no puede seguir siendo la gerente del odio polimorfo. Ni Botero ni De la Espriella pueden dibujar un futuro de perdigones. Razón tiene Petro cuando se duele por ser acusado de manera injusta de ser el autor del magnicidio. Pero eso no lo exime de pedir perdón por sus tres años desde el frontispicio de la jefatura del Estado, destruyendo la honra de sus opositores, dibujando una sombría historia de Colombia al amaño de su consigna de linchar a quienes discrepan. Triste país al que se le propone convertir en baldón el que 13.000 delincuentes dejaron las armas. No más a quienes sacrifican de nuevo al inmolado por ser personaje notorio, metiendo en sus células muertas el veneno de la lucha de clases. No más. Estamos mamados de la furia. Queremos descansar. Dejen un espacio para el sosiego, para la esperanza, para la hermandad. Que los tres días de duelo permitan recomponer el diálogo. Disenso sí. Pero respeto, humanidad, Colombia!
Los vapeadores no son moda, son una alerta silenciosa para la salud pública. 🛑
Radicamos proyecto de ley para gravarlos y controlarlos.
¡Los jóvenes no pueden seguir pagando las consecuencias de la falta de regulación!
Ver esta serie me recordó por qué me obsesioné con la obra de Gabo en ese momento de mi vida. Es un trabajo que honra su legado y que demuestra que Macondo sigue siendo un lugar al que vale la pena regresar, ya sea a través de un libro o de una pantalla.
Cien Años de Soledad-Reflexiones
Leí Cien años de soledad en 1999, en mi primer año de Derecho en la Universidad Libre. Hasta ese momento, la lectura para mí era algo impuesto, típico del colegio, pero este libro fue un antes y un después. Me sumergí en el universo de Gabo y,
Además, creo que es un homenaje a nuestra cultura y a nuestra historia. No es solo una serie bonita, es un tributo a ese universo que García Márquez creó, un universo que, de alguna manera, siempre ha sido también el nuestro.