En la escuela , hace mucho , vi un compañero judío llorar porque habían escrito “te vamos a hacer jabón” en el pizarrón .
Pero no lloraba por eso , sino , porque nadie lo había borrado .
Desde ese día , borro pizarrones .
“Sueño un mar nuevo, una nueva planicie, un blanco que se extiende y se extiende al sur de este mundo”
✍️ Raúl Zurita en “Monólogo de amor de las llanuras nevadas”
#CitasVHO
A ver, mi papi hoy tendria unos... 62 años, he oido ésta canción y la recuerdo de algun programa o película Argentina que vió con mi mama, me ayudan? Además es preciosa
Para cuando se nos olvida vivir, recordatorio de Walt Whitman:
«Jamás hubo otro comienzo que ahora
Ni más juventud o edad que ahora
Ni habrá jamás otra perfección que ahora
Ni más cielo o infierno que ahora».
"El hombre libre es aquel que puede decir 'no' cuando todos esperan que diga 'sí'; porque la dignidad comienza en el acto de resistir la presión del rebaño".
Friedrich Nietzsche
¡Lástima para aquellos que solo aman cuerpos, formas, imágenes! La muerte destruirá todo. Trata de amar a las almas, las encontrarás de nuevo.
"Los miserables", Victor Hugo
"Vivimos en un mundo rabiosamente paradójico, donde la libertad de odiar jamás ha estado tan fuera de control en las redes sociales, pero la libertad de hablar y pensar jamás ha estado tan vigilada en la vida real".
"Generación ofendida", Caroline Fourest
LA PURA VERDAD
El juez miró al hombre que había disparado contra el presidente egipcio Anwar Sadat y le preguntó con calma:
— ¿Por qué lo mataste?
— Porque era seglar —respondió el asesino.
El juez frunció el ceño.
— ¿Qué significa “seglar”?
El hombre dudó un segundo.
— No lo sé.
En otro juicio, el acusado había intentado asesinar al escritor Naguib Mahfouz.
— ¿Por qué lo apuñalaste? —preguntó el juez.
— Porque escribió una novela contra la religión.
— ¿La leíste?
— No.
En una tercera sala, otro hombre enfrentaba cargos por asesinar al intelectual Farag Fouda.
— ¿Por qué lo mataste?
— Porque no tenía fe.
— ¿Cómo lo sabes?
— Está en sus libros.
— ¿En cuál?
Silencio.
— No lo sé. No los he leído.
— ¿Por qué no los leíste?
El hombre bajó la cabeza.
— No sé leer ni escribir.
En los tres casos, el patrón era el mismo.
Se mataba por ideas que no se entendían.
Se condenaba por palabras que no se habían leído.
Se odiaba por conceptos que no se sabían definir.
No era convicción.
Era repetición.
No era fe.
Era eco.
No era certeza.
Era obediencia ciega.
La violencia no nació del pensamiento. Nació de la ausencia de él.
El odio no se propaga a través del conocimiento.
Se propaga donde el conocimiento no llega.
Y cada vez que una sociedad renuncia a educar, no crea ignorantes.
Crea armas humanas que no saben por qué disparan, pero están dispuestas a hacerlo.
Ese es el precio invisible de la ignorancia.
Y siempre lo paga alguien que no hizo nada para merecerlo
@Roybattyforever “No tengo ni idea de qué cantaban aquellas dos italianas y lo cierto es que no quiero saberlo, las cosas buenas no hace falta entenderlas. Supongo que cantaban sobre algo tan hermoso que no podía expresarse con palabras y que precisamente por eso te hacía palpitar el corazón.”