AQUÍ PODEÍS VER AL GOBIERNO Y A SUS SOCIOS APLUDIENDO EN EL CONGRESO A ÁBALOS DURANTE 96 SEGUNDOS
24 AÑOS DE CÁRCEL LE HAN CAÍDO
NUNCA ACEPTÉIS LECCIONES DE ESTA BASURA
Tengo empresas en 8 países. Y solo en España tengo que demostrar mi inocencia.
Tengo empresas en muchas partes de Europa. Mi compañía eléctrica está en 8 países, pero en el único donde tengo que demostrar mi inocencia como empresario es aquí.
En España se parte de la base de que el empresario es un explotador.
Yo, quiero dejar claro que estoy a favor de pagar impuestos.
Creo en contribuir y en sostener el sistema.
Pero también creo que alguien debería justificar en qué se gasta.
Porque estoy cansado de dos cosas:
De darles mi pasta para que se la fulminen.
Y de que me traten como a un criminal por defecto.
En este país, desde el primer momento te tratan como si fueras un caso policial.
Hacienda está politizada y el mensaje es:
si generas empleo o tienes patrimonio, cuidado, que te toca demostrar que no eres culpable.
Y no.
Ni los empresarios somos explotadores en general, ni los sindicalistas son vagos en general. Hay que analizar caso a caso.
Lo más surrealista es que un inspector puede cobrar un bonus solo por abrirte una inspección aunque luego no encuentren nada.
Eso, sinceramente, solo pasa en España.
Pagas, creas empleo, cumples y aún así parece que tengas que pedir perdón por hacerlo.
Así no se anima a nadie a emprender. Ni a quedarse.
‘Felicidades’ al gobierno de España, que ha empobrecido a un 17,8% más de españoles, hasta el punto de que ya son más de 2,3 millones las personas que necesitan una ayuda pública para subsistir. No parece que sea como para presumir de ello…
Justo lo que España necesitaba ahora; PP contra Vox, Vox contra PP, y los ciudadanos cada vez más desesperados.
Mientras, Sanchez se muere de risa en Moncloa.
Felicidades a todos 🤦🏼
Vaya teatro de mierda es la democracia eh. Las pvtas sonrisas, los sueldos astrales a tu costa, las mariconadas retóricas y las coñitas de corruptelas pasadas. Es la cristalización de una estupidez invencible que nos dieron con la transición.